Campos Electromagneticos Exposicion Infantil

Un estudio realizado por investigadores del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) ha revelado que una parte de la población infantil de Europa que vive en las ciudades está expuesta a mayores niveles de campos electromagnéticos, sin embargo, en relación a la exposición total, ésta se mantiene por debajo del máximo recomendado.

Las nuevas tecnologías móviles, especiales para las comunicaciones, son mencionadas como la fuente principal de campos electromagnéticos de radiofrecuencia (RF-EMF) a la que la población está constantemente expuesta, sobre todo en las ciudades, debido a la gran cantidad de habitantes y dispositivos en uso progresivo.

En la investigación se plantea una preocupación creciente en relación a los efectos que puede tener en la salud de los niños el hecho de estar expuestos por largo tiempo ante estos campos electromagnéticos domésticos, sobre todo porque en esas edades el cuerpo humano aún está en desarrollo. En este sentido, mencionan a la Organización Mundial de la Salud (OMS), afirmando que se está tomando en serio este problema a fin de encontrar soluciones factibles.

Más allá de encontrar los efectos de los campos electromagnéticos en la salud de los niños, el estudio se basó en realizar una medición de la exposición ambiental a los RF-EMF en 529 niños de cinco países europeos. Específicamente, se midió esta exposición en niños de 8 a 18 años de Eslovenia, Suiza, Países Bajos, Dinamarca y España.

Para realizar las mediciones de la exposición de los infantes a radiofrecuencias, de entre 87.5 MHz y 6 GHz, se utilizaron exposímetros portátiles que los pequeños llevaron en sus cinturas o en mochilas por el día y dejaban al lado de la cama por las noches. Esta medición se realizó durante 3 días continuos.

Los investigadores lograron definir seis tipos de bandas de frecuencia para realizar el estudio, la total y las que guardan relación con portátiles, móviles inalámbricos, smartphones, antenas de radio, wi-fi y antenas de telefonía móvil.

Los resultados arrojaron que el promedio de exposición de cada niño fue de 75.7 microWatts por metro cuadrado (µW/m2), un valor que está bastante por debajo del nivel de referencia o máximo recomendado: 4.5 a 10 W/m2, y que ha sido establecido por la Comisión Internacional para la Protección contra la Radiación No-Ionizante (ICNIRP).

Además, se descubrió que las antenas de telefonía móvil son las que más contribuyen a dicha exposición, con los móviles inalámbricos y los televisores contribuyendo poco a la exposición. Finalmente, los investigadores aclararon que durante el estudio no midieron la exposición del niño cuando acerca a su cabeza un móvil.

Referencia: Spatial and temporal variability of personal environmental exposure to radio frequency electromagnetic fields in children in Europe. Environ Int. 2018 May 10; 117:204-214. Doi: 10.1016/j.envint.2018.04.026.