Viaje Interestelar

Desde el tiempo de Einstein se sabe y se ha probado bien que toda la materia se restringe al movimiento a velocidades sublumínicas y que a medida que la materia se aproxima a la velocidad de luz, su masa se acerca asintóticamente al infinito.

Este aumento de masa asegura que sea necesaria una cantidad infinita de energía para viajar a la velocidad de la luz y, por lo tanto, esta velocidad es imposible de alcanzar y representa un límite de velocidad absoluto para toda la materia que viaja a través del espacio-tiempo.

Incluso si se diseñara un motor que pudiera impulsar a una nave espacial a una fracción apreciable de la velocidad de la luz, viajar hasta las adyacencias de las estrellas tomaría décadas, incluso siglos.

Por tal motivo, si se pretende asumir de forma realista la noción de exploración interestelar en períodos de tiempo manejables para los humanos, es necesario un cambio dramático en el enfoque tradicional de la propulsión de naves espaciales.

Un informe publicado recientemente revela que en el año 2010 la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA, por sus siglas en ingles) de los Estados Unidos ha estado evaluando enfoques alternativos que permitan materializar la exploración interestelar.

En los últimos años, los físicos han descubierto dos lagunas al límite máximo de velocidad de Einstein: el puente Einstein-Rosen, comúnmente conocido como agujero de gusano, y el mecanismo de velocidad factorial conocido como warp. Fundamentalmente, ambas ideas implican la manipulación del espacio-tiempo mismo de alguna manera exótica que permite un viaje más rápido que la luz.

El citado informe de la DÍA evalúa la viabilidad y la ciencia de estas tecnologías y otras posibilidades teóricas, y las potenciales implicaciones que pudieran tener para la seguridad nacional.

El documento de 34 páginas, con fecha del 2 de abril de 2010, y marcado para uso oficial únicamente, habla de impulsos warp, energía oscura, manipulación de dimensiones y otros términos, presuntamente fue parte de un erario de documentos relacionados con un estudio científico de OVNIS realizado en 2007 por el Pentágono.

Si bien el informe de la DIA no hace mención a vida extraterrestre, sí examina el viaje espacial a través de ciertas posibilidades teóricas, principalmente agujeros de gusanos y unidades warp, que podrían potencialmente llevar a humanos a realizar viajes interestelares.

Los autores del informe señalan que este tipo de tecnologías permitirían realizar viajes a 100 veces la velocidad de la luz, lo que hipotéticamente ofrecería la capacidad de trasladarse de la Tierra a Marte en 193 segundos; alcanzar Júpiter en 36 minutos, llegar a Neptuno en 4 horas, arribar a Alfa Centauri en 15 días, o a la Nebulosa de Orión, ubicada a 1.599 años luz de distancia, en sólo 1,3 años.

Si bien estas posibilidades están cubiertas por un velo fantasioso, el fundamento físico es real y a juzgar por el interés mostrado por la Agencia de Inteligencia de Defensa de los Estados Unidos, estos conceptos teóricos merecen ser considerados seriamente.

Referencia: Warp Drive, Dark Energy, and the Manipulation of Extra Dimensions. Defense Intelligence Agency. https://goo.gl/R8q246

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