Police 3

Cuando de criptomonedas se trata, uno de los temas más recurrentes está relacionado a los crímenes, sean en un ámbito meramente cibernético, como los propiciados por hackers, o aquellos que involucran agresió física.

Uno de los casos más recientes surgió tras una investigación policial en Ucrania que reveló las acciones de un grupo de oficiales que minaban criptomonedas a escondidas con los recursos del departamento y durante cuatro meses consecutivos.

Los oficiales eran empleados de la Policía Nacional de Ucrania, en la región de Rivne Oblast.

De acuerdo con los reportes de la agencia Glavcom:

En abril de este año, los empleados del Departamento de Seguridad Nacional de la Jefatura de Policía en Rivne Oblast identificaron el equipo criminal en la oficina del Departamento de Comunicaciones […] El mismo día, el investigador de la administración regional retuvo en custodia dos marcos de madera, que presentaban ocho tarjetas gráficas, seis unidades de potencia, dos discos duros, una tarjeta madre y una unidad completa de sistema.

Cabe destacar que el crimen se ajusta bajo el apartado 1 del Artículo 185 sobre Código Penal por robo de energía eléctrica, para uso personal no autorizado, así como para “el correcto funcionamiento de los equipos para minar criptomonedas, lo cual causó daños considerables a los intereses de la empresa estatal de la región de Rivne”, comentaron en el documento oficial.

Por el momento Ucrania no posee un marco legal que pueda regular las monedas digitales. Al igual que muchos otros territorios a nivel internacional, la SEC y otras autoridades, en este sentido, han sido agentes activos en las movidas gubernamentales hacia las regulaciones del comercio con monedas digitales; aún así, el asunto legislativo ha permanecido estancado o, mejor dicho, incierto.

Aunque el comercio con criptomonedas beneficiaría el surgimiento de una economía más fuerte, también ha estado levantando alertas generales en cuanto a temas de ciberseguridad, que deberán atenderse con inmediatez, en vista del creciente índice delictivo.