Se ha dicho que no tener las horas de sueño necesarias tiene un impacto en la tasa de mortalidad prematura y que además, no es posible recuperar las horas de sueño sacrificadas los días de semana. Sin embargo, los resultados de un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Estocolmo en Suecia, revelan que dormir más tiempo durante el fin de semana, cancela ese riesgo.

Los autores del estudio llegaron a esta conclusión al analizar la relación entre el sueño durante la semana, el descanso el fin de semana y los datos de mortalidad recopilados de 43.880 personas mayores de 13 años.

Luego, estudiaron los registros de defunción tomados 13 años después de que se obtuvieron los datos iniciales, a fin de determinar si y cómo los hábitos de sueño impactaban en la tasa de mortalidad. Por supuesto, se tomaron en cuenta otros factores como el sexo, índice de masa corporal, el nivel de actividad física, el tabaquismo, entre otros.

Entre sus muchos hallazgos, los autores del estudio encontraron que la mortalidad entre las personas menores de 65 años que dormían menos de cinco horas durante los siete días de la semana, era un 52 por ciento más alta que las personas que dormían de seis a siete horas. Sin embargo, el efecto nocivo de la falta de sueño los días de semana fue compensado durmiendo más horas los fines de semana.

Los investigadores también pudieron observar que las personas menores de 65 años que dormían menos de cinco horas, tanto los días de semana como los fines de semana,  presentaban una tasa de mortalidad 65 por ciento más alta que las personas que dormían siete horas por noche. Además, de manera destacable, también encontraron un riesgo de mortalidad un 25 por ciento más alto para las personas que constantemente dormían más de nueve horas por noche.

El Dr. Torbjörn Åkerstedt, profesor en el Instituto de Investigación del Estrés de la Universidad de Estocolmo y autor principal de la investigación, se refirió al estudio expresando:

“Los resultados implican que la falta de horas de sueño durante la semana no es un factor de riesgo para la mortalidad si se combina con un sueño de medio o largo los fines de semana. Esto sugiere que se puede compensar el descanso truncado de los días de semana durante el fin de semana, lo que influye positivamente en la tasa de mortalidad.”

En general, los autores del estudio indicaron que era la cantidad promedio de sueño de una persona lo que parecía marcar la diferencia y que el nuevo estudio se suma al creciente cuerpo de investigación que destaca esto. Sin embargo, en la comunidad de la ciencia del sueño, el consejo general es que la consistencia es clave y que tener un patrón de sueño regular era lo ideal.

Referencia: Sleep duration and mortality – Does weekend sleep matter? Journal of Sleep Research, 2018. https://doi.org/10.1111/jsr.12712