Bank Of England

Hace unos días, concretamente el 18 de mayo, el Banco de Inglaterra emitió un documento de trabajo en el que describe tres modelos diferentes que el Banco Central (CBDC) estaría explorando para lanzar una criptomoneda autóctona.

El primero se llama Modelo de Acceso a Instituciones Financieras. En este, los bancos y las instituciones financieras no bancarias (NBFI), como las aseguradoras y los negocios de cambio de cheques, tendrán acceso a cuentas bancarias en el banco central. Esto les permitirá comprar, vender, prestar y comercializar el CBDC con el banco central a cambio de activos calificados, incluidos los billetes de banco. Uno de los beneficios de este modelo identificado en el documento es que le da a los bancos y NBFI una forma alternativa (y potencialmente más conveniente) de pagarse unos a otros.

Por otro lado, con respecto al segundo modelo, este lleva por nombre Modelo de Acceso Bancario Estrecho, respaldado por CBDC de Instituciones Financieras Plus. Es muy similar al primero en el hecho de que solo los bancos y NBFI tendrán acceso al CBDC; sin embargo la diferencia está en que bajo este modelo, una NBFI permitirá a los clientes usar billetes para comprar y vender “criptomonedas indirectas del banco central” (iCBDC), que, según el documento, puede funcionar o no de la misma manera que un CBDC. Los beneficios de este modelo son similares al primero, excepto que los bancos pueden tener menos control sobre la forma en que presentan iCBDC a sus clientes.

Finalmente, el tercero se llama Modelo de Acceso de toda la economía. Como su nombre indica, bajo su uso, todos los que participan en la economía -desde consumidores individuales hasta grandes bancos comerciales- tendrían acceso a cuentas CBDC en el banco central. Sin embargo, solo bancos, IFNB e intercambios CBDC podrían intercambiar CBDC directamente con el banco central. Mientras tanto, los hogares y las empresas deberían utilizar un intercambio de CBDC para convertir el CBDC en dinero fiduciario y viceversa. Las exchanges podrían ser instituciones independientes o estar a cargo de un banco o NBFI. Según el documento, uno de los principales beneficios de este modelo es que “el crédito total y la liquidez total nunca se ven directamente afectados por el cambio de los depósitos bancarios a CBDC, y de hecho pueder aumentar”.

El documento en cuestión es el siguiente paso en la adopción de un CBDC por parte del Banco de Inglaterra. En 2015, la entidad publicó su agenda de investigación, en la que primero exploró la posibilidad de emitir un CBDC. Más recientemente, ha reducido su enfoque, publicando preguntas de investigación sobre cómo la emisión de un CBDC podría afectar la economía y la industria bancaria.