Este es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad”; estas fueron las palabras pronunciadas por Neil Armstrong, el 20 de Julio de 1969, tras ser el primer hombre en pisar la Luna; se trata de un día que quedó grabado por siempre en los libros de Historia y en la memoria de millones de personas que pudieron presenciar en vivo dicho acontecimiento.

Ese día de verano, se cumplió uno de los sueños más grandes que tuvieron los seres humanos desde la antigüedad; en medio de la Guerra Fría, el programa Apollo logró el éxito, demostrando el dominio norteamericano en la carrera espacial contra la actualmente desintegrada Unión Soviética. Más allá de todo esto, tal como veremos a continuación, no faltan detractores que defienden la tesis de la falsedad de este evento histórico.

Teorías de conspiración sobre el aterrizaje lunar

Tal como en la mayoría de los hechos históricos, este acontecimiento le abrió paso a las teorías de conspiración que tenían por objetivo cuestionar y negar lo que ocurrió. Muchas personas, llegando a ser hasta el 20% de los norteamericanos, aseguran que ninguno de los astronautas del Apollo XI caminó sobre la luna a finales de los sesenta, alegando que se trata de una película montada.

Estos alegatos, son defendidos sobre la base de una serie de pruebas “encontradas” en las imágenes del alunizaje, transmitidas por la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA por sus siglas en ingles).

En primer lugar, los defensores de la tesis de la conspiración, al ver las fotografías, se preguntan sobre ¿Dónde están las estrellas?, argumentando que si estaban en el espacio, por lógica, deberían verse un montón de estrellas iluminando el firmamento; sin embargo, en las imágenes no se veía más que un cielo completamente negro.

En segundo lugar, tomaron la grabación en la que se observa la colocación de la bandera norteamericana en el suelo lunar, a partir de lo que notaron que supuestamente estaba ondeando; de acuerdo a sus palabras, esto es físicamente imposible, puesto que, si verdaderamente estuviesen en el espacio, no habrían corrientes de aire que explicaran el movimiento ondulante de la bandera.

Finalmente, otro de sus alegatos que cuestiona el alunizaje, implica que no se observa cráter alguno dejado por la maquinaria durante el proceso, lo que les genera sospechas, teniendo en cuenta que se trata de equipos pesados que, tras el impacto, debiesen haber dejado algún tipo de marca. En síntesis, los detractores del aterrizaje lunar, defienden la idea de que todo se trata de un montaje cinematográfico; revisemos ahora el origen de estos planteamientos.

Origen de las teorías de conspiración

El inicio de las teorías conspirativas data del año de 1976 cuando Bill Kaysing publicó un libro titulado “We Never Went to the Moon: America’s Billion Dollar Swindle”; en este texto se señala que la misión del Apollo XI es un fraude bajo la premisa de que la probabilidad de que esto se lograse es de apenas un 0,0017%, lo que le hace concluir que la NASA fingió el acontecimiento.

Posteriormente, una organización llamada Flat Earth Society apoyó la causa, acusando a la NASA de mentir sobre el descenso, argumentando que todo era una producción de Hollywood en colaboración con Walt Disney; de hecho, se dijo que el mismísimo Stanley Kubrick había sido quien dirigió la película sobre la misión como un intento del gobierno de los Estados Unidos de ganar la carrera espacial contra Rusia.

De hecho, fueron los rusos los primeros en crear leyendas urbanas respecto a los viajes espaciales; por ejemplo, inventaron que durante la misión Ludonoj, el vehículo todoterreno colocado por los soviéticos para recoger datos, no circulaba solo, sino que era tripulado por un agente enano de la KGB que se había embarcado en una misión suicida.

Las principales teorías conspirativas afirman que todo fue un montaje y que las imágenes mostradas del alunizaje fueron rodadas en un estudio cinematográfico; se ha especulado que estos estudios se encuentran en lugares secretos y que se usaron paisajes de la Tierra, tales como los desiertos de Mojave y Nevada, en Estados Unidos, el Valle de la Luna en Bolivia, o Capadocia, en Turquía, como escenarios del rodaje.

Estas suposiciones nacen de un falso documental llamado “Operación Luna”, filmado en el 2002, en el que aparecen, entre otras personalidades, Henry Kissinger, Donald Rumsfeld, Christiane Kubrick y el mismísimo Buzz Aldrin, afirmando que las imágenes fueron rodadas en un estudio por Stanley Kubrick, quien, para el momento rodaba “2001: Una Odisea en el Espacio”. Sin embargo, esto se trataba de una broma del canal francés Artes, como parte de la celebración del día de los Santos Inocentes.

Otra película que ha ayudado a alimentar las teorías de conspiración es Capricornio Uno, filmada en 1978, inspirada en estas ideas paranoides; en ella se puede observar que, tras una fallida misión a Marte, la NASA, decide simular el acontecimiento enviando a los astronautas a un remoto lugar para hacerle creer al resto del mundo que realmente están en dicho planeta. Este filme le dio pie a los fanáticos de las teorías conspirativas, tomándola como una prueba más de sus planteamientos, especialmente porque la NASA colaboró con sus realizadores.

No obstante, científicos, astronautas, astrofísicos y expertos en el campo, no tienen la más mínima duda de que el hombre, efectivamente pisó la Luna aquel 20 de julio de 1969. Como veremos más adelante, los conocedores del tema han sabido responder a las inquietudes de aquellos que niegan el alunizaje.

El hombre sí pisó la luna: pruebas que desmienten la conspiración

De entrada, hay dos argumentos que sirven como prueba contra la conspiración, los cuales son difíciles de debatir; en primer lugar, se plantea que, en pleno apogeo del programa Apollo, la NASA tenía en nómina a más de 35.000 personas, además de otras 400.000 trabajando en empresas y universidades, por lo tanto, es difícil construir un engaño en el que se involucre a tal magnitud de personas: en algún momento alguien lo diría, pues es imposible poner de acuerdo a miles de personas para un engaño de ese calibre.

Por otro lado, el evento fue un acontecimiento público, anunciado y observado por radiotelescopios de todo el mundo que apuntaban a la Luna, especialmente por parte de los rusos que, en conflicto con los americanos, no hubiesen dudado ni por un segundo en anunciar a los cuatro vientos que la operación había sido un fraude.

De igual forma, respecto a las supuestas pruebas derivadas de las imágenes transmitidas, los expertos en el tema no han vacilado a la hora de explicar los elementos generadores de dudas, desarrollados por los defensores de la conspiración.

Respecto al tema de las estrellas, la NASA, oficialmente explicó que era imposible ver los cuerpos celestes puesto que la Luna refleja mucha luz; tal como cuando entramos en una habitación iluminada durante la noche y no podemos ver nada por las ventanas; incluso, los astronautas comentaron que ni siquiera ellos mismos pudieron ver las estrellas cuando voltearon hacia el firmamento.

En otras palabas, no se distinguen las estrellas puesto que la cámara no podía captarlas debido a la intensidad de la luz; para poder hacerlo, el tiempo de exposición de la película debía haber sido mucho mayor.

En cuanto al tema de la bandera, los expertos indican que, al observar detalladamente, la bandera se mueve únicamente luego de que es tocada por los astronautas. De hecho, la bandera no ondea, sino que tenía un mástil superior que le permitía mantenerse rígida y las ondulaciones son el resultado de haber estado plegada durante el viaje espacial.

Por último, se plantea que el equipo no dejó ninguna marca sobre la Luna puesto que allí, la fuerza de gravedad es mucho menor que la que podemos experimentar en el planeta Tierra; por tanto, un objeto de gran peso, como el Módulo Eagle, no causaría ese gran impacto esperado al descender sobre la superficie lunar, puesto que allí no posee la misma fuerza que en nuestro planeta.

A modo de conclusión, si nos preguntamos sobre las motivaciones que impulsaron al desarrollo de esta leyenda, debemos tener claro que un evento tan épico como este, no podía estar exento de controversias. Habiendo revisado todo esto, no nos quedan dudas de que efectivamente, el hombre llegó a la Luna y que todos los esfuerzos por negarlo, no son más que intentos por llamar la atención que lo que hacen es darle un matiz místico al acontecimiento.

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