Oki Matsumoto, quien se desempeña como CEO de Monex Online Brokerage, es uno de los líderes en Coincheck en los Estados Unidos. Recientemente, durante el pasado mes de abril, Monex compró a la exchange por alrededor de US$ 34 millones. Cabe destacar que el intercambio, con sede en Japón, está envuelto en una polémica por el hackeo masivo que sufrió y en el que le fueron sustraídos más de US$ 500 millones en criptomonedas.

En contexto, si bien Japón podría haber dado más pasos que Estados Unidos para regular el comercio de criptomonedas, Matsumoto cree que Estados Unidos pronto podría superar a Japón como un entorno más favorable para las criptomonedas. De hecho, el ejecutivo considera recientes discusiones en los círculos reguladores de los Estados Unidos sobre las criptomonedas y el estado legal. Al otro lado del Pacífico, Estados Unidos de América, o tal vez, algún otro tipo de clase de activos.

A su vez, Matsumoto, que cree que esta guía surgirá de los Estados Unidos, considera que la misma fomentará un entorno de claridad normativa. Esto podría generar “inversionistas institucionales”, que invirtieran con más confianza.

Si esto sucede, el ejecutivo quiere que las operaciones de Coincheck en los Estados Unidos ya estén en marcha, de modo que la empresa pueda capturar una parte importante de este nuevo negocio.

Actualmente, Monex cuenta con unos 600 empleados en su sede Estados Unidos, quienes trabajan en operaciones de corretaje de acciones no relacionadas. A los ojos de Matsumoto, estas personas representan una posible ventaja logística, por lo que es más fácil para la compañía instalarse en el país.

Aunque Japón puede estar liderando el camino hacia la regulación cambiaria, el CEO dijo que considera que los Estados Unidos están por delante de la curva en la medida en que se permite la venta de ciertos derivados de criptomonedas.