Rinovirus

Los resfriados son ciertamente una molestia y el costo económico que genera en términos de pérdida de trabajo y gastos médicos, se estima en miles de millones de dólares cada año.

Aunque muchas personas que desarrollan un resfriado experimentan síntomas relativamente leves que pueden incluir goteo nasal, dolor de garganta y fiebre leve, la infección puede causar complicaciones graves en pacientes con enfermedades respiratorias preexistentes, como el asma, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y la fibrosis quística, entre otros.

El resfriado común es causado por una familia de virus con cientos de variantes, por lo que es casi imposible inmunizarse contra todos ellos. Además de eso, los virus evolucionan con gran celeridad, lo que significa que pueden ganar resistencia a las drogas rápidamente.

En este sentido, investigadores del Colegio Imperial de Londres están desarrollando una forma de burlar al virus del resfriado común mediante el uso de una molécula que no se dirige al virus en sí, sino a N-myristoyltransferase (NMT), una proteína de las células humanas que el virus “secuestra” para construir el caparazón o cápside que protege al genoma del virus y que necesita para su replicación.

El ensamblaje de la cápside de rinovirus se basa en la actividad de la proteína humana NMT, que lleva a cabo la modificación de una de las proteínas de la cápside viral (VP0), mediante un proceso conocido como miristoilación.

El investigador Edward W. Tate, profesor en el Departamento de Química del Colegio Imperial de Londres y autor principal del estudio, explicó: “Al ser NMT es un requisito previo para la replicación e infectividad de la cápside viral, es por lo tanto, un blanco de fármacos antivirales atractivo, que se distinguiría por ser mínimamente susceptible, tanto a la variación serotípica como a la propensión del virus a mutar.”

Los investigadores examinaron numerosos compuestos que podrían interferir con la función de NMT y descubrieron dos moléculas que funcionaban extremadamente bien juntas. Al combinar los mejores aspectos de ambas, crearon una nueva molécula llamada IMP-1088.

Las pruebas iniciales con células humanas muestran que la molécula IMP-1088 es capaz de bloquear completamente múltiples cepas de virus del resfrío, e incluso funciona contra virus estrechamente relacionados, incluidos el virus de la polio y el virus que causa la fiebre aftosa.

La molécula IMP-1088 también bloqueó la replicación viral en células bronquiales humanas primarias epiteliales que, de acuerdo con los investigadores, constituyen un modelo que es más representativo de la infección humana.

Los investigadores señalan que una ventaja particular de este enfoque terapéutico es que, como se dirige a una proteína humana, sería altamente improbable que el virus desarrollara resistencia.

Sin embargo, dirigirse a las células humanas directamente siempre conlleva el riesgo de que se generen efectos secundarios no deseados. Hasta ahora, los resultados son alentadores: la nueva molécula parece ser capaz de bloquear el virus sin efectos nocivos para las células humanas.

Por supuesto, lo que ocurre en las células del laboratorio no siempre puede predecir lo que sucederá en el cuerpo, por lo que los autores de la investigación resaltan la necesidad de realizar más estudios en animales y humanos.

Referencia: Fragment-derived inhibitors of human N-myristoyltransferase block capsid assembly and replication of the common cold virus. Nature Chemistry, 2018. http://dx.doi.org/10.1038/s41557-018-0039-2

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