Morenabaccarin

Morena Baccarin expresó en una entrevista a Variety, durante el estreno de ‘Deadpool 2’, que “la gente está lista para un cambio”, cuando se le preguntó sobre el aumento de la diversidad en las películas de superhéroes. “Pienso que la gente está preparada para ver algo que refleje un poco más nuestros tiempos”.

Las películas de superhéroes solían ser criticadas por tener siempre a los mismos protagonistas: hombres caucásicos con poderes, invencibles y sin miedo a nada. Normalmente los roles “diversos” estaba reservados para actores secundarios, como la asistente del superhéroe o el compañero incansable que hacía gran parte del trabajo pero que al final no era la estrella de la historia.

Evolución de la industria de superhéroes

En los últimos años el contexto ha cambiado un poco, no solo en cuanto a la historia del héroe –cada vez más los guionistas se preocupan por mostrarnos los conflictos y dilemas internos que el personaje debe enfrentar–, sino también en cuanto a la diversidad de personajes que componen la trama.

Tan solo el año pasado tuvimos los éxitos de taquilla ‘Wonder Woman’ y ‘Black Panther’, que cambiaron la visión tradicional del mercado de superhéroes en todo sentido, desde la historia, pasando por el casting de actores, hasta sus directores.

Por mencionar un ejemplo, Patty Jenkins, directora de ‘Wonder Woman’ es la primera mujer en dirigir una película de superhéroes, y no cualquier película: ‘WW’ recaudó más de 800 millones de dólares e inspiró a miles de niñas alrededor del mundo para convertirse en las heroínas de su propia historia, en lugar de ser la asistente del superhéroe que eventualmente la salvaría ante un conflicto.

Luego tenemos a ‘Black Panther’, otra película que rompió esquemas, debido al gran nivel de identificación de sus fans. Fue la muestra de que un concepto bien dirigido y bien contado puede trascender fronteras: la película dirigida por el afroamericano Ryan Coogler, recaudó mil millones de dólares en taquilla y permitió que la comunidad afroamericana se reconociera en pantalla. ¿Pudo el cómic de los sesenta lograr lo mismo?

De hecho, una vez se le preguntó a Stan Lee sobre ‘Black Panther’ y su relación con el movimiento afroamericano de la época y simplemente contestó: “nunca lo pensé de ese modo. Yo escribía las historias y esperaba que el público las comprara y que le gustaran, para poder pagar el alquiler. La verdad es que nunca perdí el tiempo pensando en cuánto iba a durar aquello que hacía, porque sabía que si un personaje dejaba de ser popular, inventaba otro. Siempre estaba inventando nuevos personajes”.

Lupita Nyong’o (‘Black Panther’) también opina que “las películas de superhéroes son nuestro folclore moderno – y el folclore es importante. Informa nuestro sentido de unidad”. “La belleza del cine está en que todos entran a una habitación y acuerdan dejar a un lado sus diferencias para compartir una experiencia de otro mundo. Durante ese momento, están en el mismo espacio, experimentando lo mismo. Refuerza nuestro sentido de comunidad”, continuó.

No solo tenemos en la ecuación a la diversidad de género o étnica, también se han considerado a comunidades que luchan por la salud mental. Tal es el caso de ‘Legion’, que aunque no pertenece al mundo del cine, sí forma parte de la industria de superhéroes. El personaje de Legion, así como el de sus compañeros, padece de esquizofrenia y eso lo hace luchar, no solo contra el mal, sino contra sí mismo.

Lo mismo ocurre con ‘Deadpool’, que ha demostrado que aun viviendo bajo ciertas circunstancias, como estar desfigurado y ser mentalmente intestable, se puede ser realmente el alma de la fiesta. Se trata de un tema de aceptación, de pertenecer a una comunidad.

No cabe duda de que la industria de los superhéroes se ha vuelto más diversa en los últimos años, sin embargo aún queda mucho trabajo por recorrer. Esperamos que se sigan reuniendo esfuerzos por darles rasgos más humanos a los héroes en pantalla.

Más en TekCrispy