Un estudio realizado por científicos del Hospital Infantil de Cincinnati informa que el virus de Epstein-Barr (EBV), más conocido por causar mononucleosis, apodada la enfermedad del beso, porque el virus se propaga principalmente a través del contacto con la saliva,  también aumenta el riesgo de desarrollar otras siete enfermedades importantes: lupus eritematoso sistémico, esclerosis múltiple, artritis reumatoide, artritis idiopática juvenil, enfermedad inflamatoria intestinal, enfermedad celíaca y diabetes tipo 1.

En el estudio, los investigadores encontraron que una proteína producida por el virus de Epstein-Barr, llamada EBNA2, se une a múltiples ubicaciones a lo largo del genoma humano que están asociadas con estas siete enfermedades.

La infección por EBV es casi omnipresente en la población humana en todo el mundo. La mayoría de las personas adquieren el virus en la primera infancia, no experimentan síntomas o sólo una enfermedad breve y leve, similar al resfrío, y permanecen infectadas durante toda su vida mientras permanecen asintomáticas.

Ante el ataque de infecciones virales y bacterianas, nuestro cuerpo responde ordenando a las células B del sistema inmune, que generen anticuerpos para luchar contra los invasores. Sin embargo, cuando se producen infecciones por EBV, ocurre algo inusual.

El virus EBV invade las células B, las reprograma y toma el control de sus funciones. Los investigadores reconocieron una nueva pista sobre cómo el virus secuestra las células B: un proceso que involucra pequeñas proteínas llamadas factores de transcripción.

El cuerpo humano cuenta con aproximadamente 1.600 factores de transcripción que funcionan en el genoma. Cada célula usa un subconjunto de éstos para convertirse en lo que son y para responder a su entorno. Estas proteínas se mueven constantemente a lo largo de las cadenas de ADN, activando y desactivando genes específicos para garantizar que las células funcionen como se espera.

Sin embargo, cuando los factores de transcripción cambian lo que hacen, las funciones normales de la célula también pueden cambiar, y eso puede provocar una enfermedad. Los autores del estudio sospechan que el factor de transcripción EBNA2 del EBV está ayudando a cambiar cómo funcionan las células B infectadas y cómo responde el cuerpo a esas células infectadas.

Este estudio muestra que siete estados de enfermedad, aparentemente no relacionados, en realidad comparten un conjunto común de factores de transcripción anormales, cada uno afectado por la proteína EBNA2 del virus de Epstein-Barr.

Cuando estos grupos de factores de transcripción relacionados con EBNA2 se adhieren a una parte del código genético, el riesgo de lupus parece aumentar. Cuando esos mismos factores de transcripción aterrizan en otra parte del código, el riesgo de esclerosis múltiple parece aumentar, y así sucesivamente.

En referencia a los hallazgos, el Dr. John B. Harley, afiliado al Centro para Genómica y Etiología Autoinmune del Centro Médico del Hospital Infantil de Cincinnati y coautor del estudio, comentó:

“La innovadora identificación de factores de transcripción específicos relacionados con las infecciones por EBV, abre nuevas líneas de estudio que podrían acelerar los esfuerzos para encontrar potenciales curas a estas enfermedades.”

Referencia: Transcription factors operate across disease loci, with EBNA2 implicated in autoimmunity. Nature Genetics, 2018. doi:10.1038/s41588-018-0102-3