A pesar de que los koalas se encuentran entre los animales más icónicos de la fabulosa fauna australiana, en los últimos años su población ha disminuido a niveles alarmantes. Uno de los factores que mayor incidencia ha tenido en esta merma poblacional ha sido la afectación provocada una epidemia de clamidia.

Esta enfermedad de transmisión sexual, que también se encuentra en los humanos, ha golpeado duramente a los koalas salvajes, y se tienen registros de que algunas poblaciones tienen una tasa de infección del 100 por ciento.

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En este entorno un equipo de investigadores de la Universidad de la Costa del Sol en Queensland, Australia, ha descubierto que un retrovirus está poniendo a las simpáticas criaturas en mayor riesgo de contraer clamidia.

Los investigadores encontraron que los koalas infectados con el retrovirus koala tipo B, en comparación con animales libres de la infección, eran más propensos a tener la enfermedad de clamidia, así como la intensificación de sus síntomas incluyendo conjuntivitis, que puede generar ceguera, infecciones del tracto urinario y reproductivo, que pueden resultar fatales.

Hasta ahora, los animales infectados han sido tratados con antibióticos, pero se ha demostrado que este enfoque puede crear más problemas para los marsupiales, alterando sus microbios intestinales y haciendo que les resulte difícil digerir las hojas de eucalipto que son un elemento básico de su dieta.

La clamidia tiene un gran impacto en la salud de un koala individual y en la capacidad de prosperar de una población. Al respecto el microbiólogo Peter Timms, profesor en la Facultad de Ciencias, Salud, Educación e Ingeniería de la Universidad de la Costa del Sol y coautor de la investigación, expresó:

“Si los koalas que obtienen ciertos tipos de retrovirus, corren un mayor riesgo de contraer la enfermedad por clamidia, por lo que debemos comprender cómo, por qué y cuáles son los mecanismos involucrados, para poder intervenir en favor de la salud de los animales.”

Los investigadores señalan que si bien los hallazgos del estudio presentan nuevos desafíos para la conservación del koala en la naturaleza, son un paso importante en el manejo final de la clamidia, particularmente en poblaciones de koalas silvestres de Queensland y el norte de Nueva Gales del Sur, donde los síntomas de la enfermedad son más frecuentes.

El retrovirus descubierto pertenece a la misma familia que el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). Los investigadores también descubrieron las formas clave en que se propagaba en la población de koalas.

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En este punto, la Dra. Bonnie Quigkley, coautora del estudio, indicó:

“Vimos que sólo el tres por ciento de estas infecciones por año eran causadas por interacciones entre koalas adultos. Sin embargo, descubrimos que si un koala hembra daba positivo cuando comenzaba a tener sus crías, todas tendrían el virus”.

El siguiente paso es descubrir cómo las madres están transmitiendo el virus a su descendencia, ya sea a través de su leche, en la bolsa o de alguna otra manera, para poder buscar cómo evitar que el virus se propague.

Referencia: Molecular Dynamics and Mode of Transmission of Koala Retrovirus as It Invades and Spreads through a Wild Queensland Koala Population. Journal of Virology, 2018. https://doi.org/10.1128/JVI.01871-17