Si bien existe la noción de que los hombres que hacen alarde de su riqueza son vistos como parejas atractivas, los resultados de un nuevo estudio sugieren que cuando un hombre hace exhibiciones de opulencia conspicuas, las mujeres lo ven como una señal de que está más interesado en una relación sexual a corto plazo que en establecer una relación estable que perdure en el tiempo.

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores analizaron las respuestas de 233 personas de ambos sexos, sobre sus preferencias en torno a dos hombres que compraron automóviles con el mismo presupuesto, pero en dos escenarios diferentes.

Así es como se reproduce la desigualdad de género en las redes sociales

En el primero, un hombre compró un automóvil nuevo basado en la eficiencia y la confiabilidad, valorando que está en garantía durante los primeros años. En contraste, el otro hombre compró un automóvil usado y gastó el resto del dinero en pintura nueva, ruedas más grandes y un sistema de sonido más potente.

Los resultados mostraron que en una escala de qué tan atractivos eran los hombres para una relación a largo plazo, el hombre del carro llamativo obtuvo una calificación de 43 puntos de 80, mientras que el hombre que compró el auto nuevo, recibió 67 puntos. Tanto los participantes masculinos como los femeninos calificaron al hombre con el coche llamativo como más interesado en las relaciones sexuales breves.

El hombre del auto llamativo resultó ser más atractivo para las mujeres que tenían en mente encuentros sexuales fugaces y obtuvo mejores notas por el esfuerzo que hizo para obtener una pareja, pero recibió pocas calificaciones por cuánto estaba dispuesto a invertir como potencial compañero de vida.

Sin embargo, este no era el caso para las mujeres interesadas en encontrar una pareja romántica comprometida a largo plazo, quienes puntuaron mejor en este aspecto al hombre que realizó la compra sensata.

Esto es lo que ocurre en nuestros cerebros al observar esta ilusión óptica

El investigador Daniel Kruger, afiliado al Centro de Estudios Poblacionales de la Universidad de Michigan, y coautor del estudio, comentó al respecto:

“Los participantes demostraron una comprensión intuitiva de que los hombres que invierten en exhibir bienes con propiedades sensoriales exageradas, tienen un mayor interés en las relaciones sexuales a corto plazo, así como un menor interés en la inversión paterna y en establecer relaciones románticas comprometidas a largo plazo”.

De acuerdo a los autores de la investigación, además de ofrecer evidencia para los avances teóricos propuestos, este estudio plantea preguntas sustanciales, direcciones y predicciones para futuros proyectos de investigación, y aporta nueva información sobre cómo la psicología humana y el comportamiento se aplica a las sociedades tecnológicamente avanzadas y ricas.

Referencia: What Do Economically Costly Signals Signal?: a Life History Framework for Interpreting Conspicuous Consumption. Springer Link, 2018. https://doi.org/10.1007/s40806-018-0151-y

Más en TekCrispy