Volvamos el tiempo atrás hasta la década de los setenta: en una pantalla negra aparecen unas letras azules en las que se lee: “hace mucho tiempo, en una galaxia muy muy lejana…”; tras unos breves segundos explota la música y las personas enloquecen, aparece el título de la obra: Star Wars, seguido de un texto que avanza hacia el fondo, contextualizando la historia que estamos a punto de ver.

Star Wars marcó un antes y un después en el mundo del cine, no solo por su maravillosa historia, sino también por su musicalización; aunque la verdad, es difícil separar la una de la otra. Son muchas las melodías de la saga las que se han hecho icónicas, tal como la marcha imperial, cuando aparece Darth Vader; esta canción la puede reconocer hasta un neófito en el asunto. Toda la historia se enmarca en notas que se clavan en lo más profundo de la mente de los espectadores.

Hay una canción en particular que representa la totalidad de la saga, se trata de ese arreglo de notas musicales que escuchamos en el inicio de la mayoría de las películas que la componen. El tema central de la banda sonora, es uno de los pocos arreglos musicales cinematográficos que casi todas las personas son capaces de reconocer con tan solo escuchar las dos notas iniciales.

Si hasta el momento, eres uno de los pocos humanos sobre la faz de la tierra que no tiene idea sobre la canción a la que se hace referencia, puedes acceder al siguiente enlace, en el que se muestra la interpretación del tema por La Orquesta de Boston, dirigidos por el mismísimo genio John Williams.

John Williams es el responsable de la composición de algunas de las bandas sonoras más reconocidas a nivel mundial en la historia del cine, contando en su currículum con películas tales como Parque Jurásico, Tiburón, E.T. el extraterrestre, entre otras. Particularmente, és el compositor de las tres trilogías que componen la franquicia de la Guerra de las Galaxias; actualmente cuenta con 86 años y se retirará luego de componer la banda sonora del Episodio IX de Star Wars.

Específicamente, el tema inicial de las películas fue compuesto en 1977 por el genio musical, e interpretado por la Orquesta Sinfónica de Londres; por cosas del destino, a pesar de que pocas personas confiaban en el proyecto cinematográfico, Steven Spielberg medió con el compositor a fin de que colaborará con George Lucas, considerado, para la época como un principiante más que intentaba levantar una película de ciencia ficción; el resto es historia, la dupla Williams – Lucas, daría una vuelta sin retorno al mundo del cine.

El director le entregó una copia del guión al compositor a finales de 1975, de forma que éste supiese lo que se esperaba de él, para lo que cambió sus patrones de composición, trabajando sobre la base del guión y la escenografía, visitando, incluso, el rodaje. Lucas deseaba sonidos clásicos, recuperando las sinfonías de la época dorada de Hollywood.

Luego de muchas partituras y versiones de los temas, empezaron las grabaciones en marzo de 1977, en Londres. En cinco días se grabó el tema principal, en el que trabajaron 86 músicos: 26 violines, 10 violas, 10 chelos, 6 contrabajos, 11 maderas, 8 trompas, 4 trompetas, 3 trombones, 2 tubas, 2 arpas y 3 instrumentos de percusión, logrando tanto la cohesión de las distintas partes de la historia, como la distinción entre personajes y situaciones.

Como resultado, es imposible pensar en La Guerra de Las Galaxias sin que el tema principal se nos venga a la mente, despertando en nosotros un sentido de victoria a  pesar de las adversidades que nos llena el pecho de emoción. Esta curiosa reacción puede entenderse si analizamos la composición de las notas musicales de la obra.

El especialista David Penn, fundador y editor en Jefe de “Hit Song Deconstructed”, una importante fuente de análisis de éxitos musicales, defiende que este es uno de los más reconocidos e icónicos temas cinematográficos de la historia, pues, al compararlo con las canciones más famosas de Billboard, logró descubrir coincidencias estructurales entre las composiciones musicales de mayor prestigio y la canción en cuestión.

En particular, Penn argumenta que la canción principal de La Guerra de Las Galaxias está diseñada para engancharse con firmeza en la mente de los espectadores; tal como veremos a continuación, el tema se ha estructurado en partes distintas, en las cuales, a partir del uso de determinados instrumentos musicales y tonalidades, se pretenden despertar distintos sentimientos en las personas, guiándolos en el plano emocional, de acuerdo a la parte de la historia que se pretende contar.

Así, comienza con una introducción de 8 segundos en la que se escucha el fuerte sonido de una tuba, produciendo excitación en aquellos que le escuchan; esto es seguido por la sección A, que funciona como un coro, incluyendo repeticiones rítmicas y melódicas que generan impacto y se graban en la memoria.

Esta sección A está dividida en dos partes: la primera parte está desarrollada principalmente por instrumentos de viento, con el objetivo de que quien la escucha adquiera un sentido de heroísmo, aventura y victoria. En cuanto a la segunda parte, se pretende promover un sentido de compañerismo y trabajo en equipo para alcanzar grandes objetivos, integrando el sonido de distintos instrumentos; se escucha, por ejemplo cuando Han Solo regresa a ayudar a Luke a acabar con la Estrella de la Muerte.

Seguidamente, se escucha la sección B, a partir del segundo 26, en la que se emplean principalmente instrumentos de viento, dando un aire de paz. En este sentido, se pretende despertar en la audiencia un sentido de compasión y humanidad. Luego de esto, se presenta la sección C, en la que se unen los sonidos de instrumentos de viento y de cuerdas, retornando a un sentido de excitación.

Por último, para finalizar el tema, se escucha una versión de la segunda parte de la sección A, en la que se combinan sonidos de viento y cuerdas, proporcionándole a los espectadores un sentimiento de heroísmo, compasión y victoria; en este sentido, se repite la melodía, pero con mucha más fuerza.

Podemos ver entonces, que cada aspecto de esta canción fue planificado para acompañar diversas partes de la historia, despertando sentimientos en la audiencia que le permitan comprender por completo la situación en la que se desenvuelven los personajes, identificándose con ellos. No por nada, se convirtió en una de las composiciones instrumentales más reconocidas a lo largo y ancho del planeta. George, John, ¡que la fuerza les acompañe!