Coches Autonomos Etica Accidentes

Investigadores vinculados al sector tecnológico del transporte y la Inteligencia Artificial (IA) han debatido por mucho tiempo las implicaciones de la adopción definitiva de los coches autónomos en nuestra sociedad.

Paralelo a este debate, varios fabricantes ya han emprendido un recorrido interesante en la creación de tecnologías de conducción autónoma cada vez más avanzadas, cuyas pruebas han generado algunos resultados positivos, sin embargo, otros han sido fatales.

Un ejemplo claro de ello lo vimos con Tesla, quien defendió enfáticamente su sistema de conducción autónoma luego de un accidente fatal con uno de sus coches en Estados Unidos, culpando al conductor por el incidente.

Tesla podría estar creando su propia tecnología de producción de celdas de baterías

El debate sobre la conducción autónoma radica en un factor clave: conducir un coche no solo consiste en delinear el camino y cumplir con la normativa de transporte, sino que se trata de tomar decisiones complejas en momentos de apremio y, evidentemente, el desafío para los fabricantes es programar sus tecnologías de forma que puedan tener un comportamiento ético e intuitivo aceptable.

Por ejemplo, muchos conductores han sacrificado sus vidas por evitar hacer daño a los demás, sobre todo si se trata de un niño, un anciano o una mujer embarazada. En ocasiones, estas prácticas están en desacuerdo con los comportamientos aceptables que rigen la sociedad actual.

Por ello, la necesidad de una investigación sobre la forma en que deben ser programados estos coches para garantizar la máxima seguridad de las personas, arrojará resultados que serán indispensables para que la sociedad adopte y acepte esta tecnología de manera masiva.

Esto es lo que ha sugerido una investigación publicada en Frontier in Behavioral Neuroscience, que revela la voluntad de autosacrificio ante los dilemas de conducción como un problema, ya que ello va en contra de las prácticas éticas que dicen que ninguna vida debe ser valorada por encima de otra. El autor principal del estudio, Lasse T. Bergmann, afirma en la publicación:

El avance tecnológico y la adopción de coches autónomos avanza rápidamente, pero las discusiones sociales y éticas sobre su comportamiento están quedando atrás (…) el comportamiento que se considerará correcto ante tales situaciones depende de qué factores se consideren moralmente relevantes y socialmente aceptables.

La responsabilidad que tendrán los coches autónomos al ser adoptados de forma masiva en la sociedad consistirá en los mismos desafíos que enfrentan los humanos actualmente, como los accidentes de tránsito, que son una de las principales causas de muerte en el mundo.

Sin embargo, existen otras decisiones complejas que los coches autónomos deberán tomar, como evitar golpear a un niño en medio de la calle desviando el coche, pero al hacerlo, poner en riesgo otras vidas.

El estudio menciona un conjunto de directrices sobre conducción autónoma creadas por la comisión de ética del Ministerio de Transporte de Alemania, afirmando que las mismas no se adaptan a la intuición humana ante una posible situación problemática al conducir un coche.

Nissan anuncia la segunda versión de su tecnología de conducción autónoma ProPilot

Por su parte, Bergmann diseñó junto a sus colegas una prueba de realidad virtual sobre la intuición humana y cómo esta reacciona ante diversas situaciones en la carretera. La finalidad de ello era resaltar algunos factores que pueden no resultar importantes, como elegir el carril para conducir a una velocidad que no perjudicar a los transeúntes ante un posible accidente, elegir víctimas potenciales de edad menos vulnerable o autosacrificarse para evitar dañar a otros.

De esta forma, el estudio concluyó que la intuición humana muchas veces va en contra de las decisiones moralmente aceptables. En este sentido, si se adoptan las directrices de la comisión de ética del Ministerio de Transporte alemán, se cree que las personas no estarían contentas con lo que sucederá con los coches autónomos en la vía. Finalmente, Bergmann afirmó:

Es urgente que comencemos a participar en una discusión social para definir los objetivos y las limitaciones de las reglas futuras que se aplican a los coches autónomos, antes de que se conviertan en una parte integral de nuestra vida diaria.

Más en TekCrispy