Huawei Zte Bases Militares

La disputa comercial entre Estados Unidos y China se está agudizando cada día más, y esto se ha hecho evidente en gran medida dentro del sector de la tecnología móvil, con fabricantes como ZTE y Huawei siendo perjudicadas por las políticas de la administración Trump.

El gobierno estadounidense prohibió recientemente a las empresas de ese país mantener relaciones comerciales con ZTE, lo que puso en jaque a la compañía china y planteó la posibilidad de que no pudiese acceder más al software de Android, el sistema operativo de sus dispositivos móviles. Asimismo, esta medida le impedirá adquirir los chips de la empresa Qualcomm, líder de hardware para smartphones.

Al igual que ZTE, Huawei fue acusada de servir de maquinaria de espionaje del gobierno chino hacia los Estados Unidos, y actualmente enfrenta una investigación por haber violado presuntamente las sanciones del país norteamericano contra Irán. No obstante, ya EE.UU había impedido uno de los acuerdos tecnológicos más importantes de la historia, donde AT&T, Verizon y otras operadoras de telefonía trabajarían con Huawei.

Ahora, un informe de The Wall Street Journal (WSJ) ha revelado que el Pentágono ha ordenado que los puntos de venta y tiendas ubicadas en las bases militares estadounidenses de todo el mundo dejen de vender dispositivos Huawei y ZTE.

Una vez más, el Departamento de Defensa ha argumentado que la medida responde a los riesgos de seguridad nacional por el uso de estos dispositivos. Según WSJ, un portavoz de la institución dijo:

Los dispositivos Huawei y ZTE pueden representar un riesgo inaceptable para el personal, la información y la misión del departamento (…) A la luz de esta información, no fue prudente que las tiendas del departamento continúen vendiéndolos.

A pesar de que no existe una prohibición general que impida que los miembros del ejército de EE.UU compren móviles Huawei o ZTE en otras tiendas, el vocero del Pentágono dijo que están considerando esa posibilidad. El informe de WSJ reveló además que los líderes militares permanecen atentos ante la posibilidad de que Pekín use los dispositivos de estos fabricantes para localizar las coordenadas exactas de los soldados y rastrear sus movimientos.