Rata Canguro De San Quintin

Siempre resulta reconfortante escuchar que una especie que se presume extinta aún tiene un par de individuos vivos. En 1925 el zoólogo Laurence M. Huey registró por primera vez la rata canguro de San Quintín, una especie que se encontraba en un radio de 20 kilómetros en la árida costa de Baja California.

Dado que desde 1986 no se pudo encontrar más ejemplares de esta especie, en 1994 la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza decidió marcar a la especie como en peligro crítico (posiblemente extinta).

Ahora, 32 años después de su último avistamiento, se ha evidenciado la existencia de cuatro ejemplares de la especie, hasta ahora considerada extinta.

Mientras los investigadores realizaban un monitoreo rutinario de comunidades de mamíferos pequeños, colocaron trampas en vivo en un campo de Baja California, México, para atrapar roedores y monitorear a sus poblaciones.

Para su sorpresa, en cuatro de las trampas colocadas, descubrieron ratas canguro de San Quintín, que sólo reconocieron después de verificar las notas de campo de otros naturalistas, escritas hace décadas.

Los animales capturados fueron registrados, medidos y liberados ilesos. El descubrimiento demuestra que al menos algunos de estos animales han sobrevivido mucho después de su última observación.

La rata canguro San Quintín (Dipodomys gravipes), es un pequeño roedor de unos 12 centímetros que se distingue por tener una cola larga con mechones. Las ratas canguro obtienen su nombre de sus cortas patas delanteras y sus extrañamente largas patas traseras, lo que les permite saltar como pequeños canguros.

El zoólogo Scott Tremor, afiliado al Museo de Historia Natural de San Diego (NAT) y uno de los investigadores que participó en el redescubrimiento comentó:

“Además de ser un ejemplo perfecto de la importancia que tiene el buen trabajo de campo de la historia natural realizado a la antigua, este descubrimiento nos brinda la oportunidad de desarrollar un plan de conservación basado en nuestros hallazgos. La capacidad de llevar nuestra investigación y convertirla en esfuerzos de conservación tangibles es emocionante. Es un compromiso para preservar la singularidad de la península de Baja California.”

Esta no es la primera vez que los investigadores del museo de San Diego redescubren una especie extinta. De hecho, este es el tercer caso, y viene a unirse al topillo de California de alta elevación y la ardilla de tierra de cola redonda.

Al respecto, la investigadora Vanderplank expresó: “Estos redescubrimientos hablan de esperanza y resistencia en un mundo cambiante. Estamos aprendiendo mucho sobre este animal y su ecología, y estamos encantados de saber que estará permanentemente protegido en la Reserva Natural Valle Tranquilo”.

Personal del NAT, Terra Peninsular, instituciones académicas y autoridades locales, se encuentran desarrollando un plan de conservación en la región para mamíferos pequeños como la rata canguro de San Quintín, el cual incluirá estrategias de restauración, mejoras del hábitat, análisis moleculares de la salud de la población, estrategias de protección de la tierra y materiales educativos y de divulgación, así como la identificación las preocupaciones clave para el futuro de la especie.

Referencia: San Quintin Kangaroo Rat Rediscovery. San Diego Natural History Museum, 2018. https://goo.gl/PaAU7F