Paralelamente a la despenalización o legalización del consumo de marihuana (cannabis sativa), también conocida como hierba, hachís, ganja, entre otros, ha habido un creciente número de investigaciones orientadas a examinar la relación entre el cannabis y sus posibles efectos, entre ellos: la psicosis.

En términos generales, la psicosis significa una pérdida de contacto con la realidad. Durante un episodio psicótico, un individuo puede experimentar alucinaciones y / o delirios, así como ver o escuchar cosas que no existen.

La psicosis es una condición complicada. Se desconoce su causa exacta, pero es probable que tenga múltiples factores interactuantes. Se cree que algunas personas son vulnerables a la psicosis debido a diversos factores de riesgos biológicos y genéticos, así como a factores ambientales, en donde encajaría el consumo de marihuana.

Si bien es sabido que el uso de cannabis puede inducir síntomas psicóticos o alucinatorios temporales, la evidencia acumulada ha sugerido que existe una asociación entre algunos jóvenes que usan cannabis regularmente y sufren de psicosis.

Algunos de los titulares sobre estos estudios pueden llevar al lector cotidiano a creer que existe una relación causal directa entre la marihuana y la psicosis, es decir, que la persona promedio que fuma un poco puede volverse psicótica. Sin embargo, de acuerdo con la literatura científica la naturaleza el vínculo parece ser más complicado que esto.

Aproximadamente tres de cada 100 personas tendrán un episodio psicótico en su vida. La psicosis generalmente aparece en la adolescencia tardía o a principios de la segunda década de vida. Ocurre tanto en hombres como en mujeres y en todas las culturas y grupos socioeconómicos.

El informe emitido por la oficina de la Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), revela que a nivel mundial  unas 315 millones de personas consumieron drogas durante el año 2015. Al ser el cannabis la droga ilícita (donde aún no ha sido legalizada) más ampliamente utilizada, no sería de extrañar que algunos de estos consumidores ya tengan problemas de salud mental, como la psicosis.

No obstante, la evidencia científica refleja que cuanto más cannabis se consume, mayor es el riesgo de que sufrir episodios psicóticos, lo que suele denominarse “dosis-respuesta”. Además, para las personas que ya tienen esquizofrenia, el cannabis puede empeorar las alucinaciones y el trastorno del pensamiento, así como tardar más en recuperarse cuando reciben tratamiento.

Varios estudios sugieren que el consumo frecuente de cannabis durante la adolescencia se asocia con un mayor riesgo de desarrollar esquizofrenia y otras enfermedades mentales. Estos estudios también muestran que el riesgo está relacionado con la dosis. En otras palabras, mientras más cannabis usaba alguien, era más probable que desarrollara una enfermedad psicótica.

Esto tiene algo que ver con el desarrollo del cerebro. En la adolescencia, hasta alrededor de los 20 años, está en marcha un proceso masivo de “poda neuronal”. Cualquier experiencia o sustancia que afecte este proceso tiene el potencial de producir efectos psicológicos a largo plazo.

Pero también se sabe que no todos los que usan cannabis, incluso a una edad temprana, desarrollan una enfermedad psicótica. La investigación disponible muestra que las personas que tienen antecedentes familiares de una enfermedad psicótica, o aquellos que tienen ciertas características como personalidad esquizotípica, o posiblemente tienen ciertos tipos de genes, pueden aumentar el riesgo de desarrollar una enfermedad psicótica luego del uso regular y prolongado de marihuana.

No hay que dejar de lado, que la gran mayoría de personas que consumen marihuana, también son consumidores de otras sustancias como alcohol, tabaco u otras drogas ilícitas, lo que también podría representar un factor de riesgo para el desarrollo de episodios psicóticos.

A pesar de los esfuerzos realizados por la comunidad científica, queda en evidencia nuestra limitada comprensión de la psicosis y su relación con la marihuana. Hay evidencia de que los factores genéticos y ambientales están implicados, pero el origen exacto aún es relativamente turbio.

Por el momento, es útil considerar el consumo de cannabis como un factor de riesgo modificable tanto en individuos que son vulnerables a desarrollar psicosis como para personas neurotípicas, hasta que se determine la verdadera naturaleza del vínculo entre el consumo de marihuana y la psicosis.

Referencias:

Cannabis and psychosis: Neurobiology. Indian Journal of Psychiatry, 2014. doi: 10.4103/0019-5545.124708

Cannabis use and mental health in young people: cohort study. BMJ, 2002. https://doi.org/10.1136/bmj.325.7374.1195

Continued versus discontinued cannabis use in patients with psychosis: a systematic review and meta-analysis. The Lancet Psychiatry, 2016. https://doi.org/10.1016/S2215-0366(15)00363-6

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