Como continuación de la noticia sobre la denuncia de Telegram los medios anunciaron que Pavel Chikov, el jefe de Agora –el grupo internacional de derechos humanos que representa a Telegram en la corte rusa– negó en su cuenta de Telegram el supuesto motivo tras el bloqueo de la aplicación.

Él comenta que:

Siempre habrá historias falsas, no se dejen engañar.

Asimismo, aclara que la verdadera prohibición se dio luego que la compañía de mensajería lograra recolectar más de 1.7 mil millones de dólares a través de sus dos ICOs y que una compañía que logre tan inmensa recaudación podría presentar una amenaza para el gobierno.

Esta opinión se desvía de la dada por las autoridades en días pasados. Un empleado del Servicios Federal de Seguridad (FSB), Roman Antipkin, fue quien dijo que la suspensión ocurrió ya que “podría poner en riesgo la seguridad de la nación presentando un sistema financiero totalmente fuera de control” que incluso amenazaría la integridad de la privacidad de los usuarios.

De acuerdo con Antipkin:

Colegas, la historia no trata sobre esto, ¡no entienden! La historia no trata sobre las claves [de encriptación] y el terrorismo […] Pavel Durov ha decidido convertirse en el nuevo Mavrodi (estafador financiero ruso). Habiendo lanzado su propia criptomoneda, obtendremos un sistema financiero completamente descontrolado en Rusia. Y esto no es el Bitcoin para los marginados, será simple, confiable e incontrolado. Esto es una amenaza para la seguridad del país […] Todas las drogas, el efectivo, el comercio de órganos pasarán por la criptomoneda de Pavel, y él dirá: “No tengo nada que ver con eso, debes prohibir las palabras, eso es lo que usan los terroristas.

Por su parte, la veracidad del comunicado [carta de Antipkin] fue corroborada por un funcionario federal, un alto ejecutivo de la compañía de mensajería y un corresponsal del sitio RBK. Además, Antipkin se negó a dar más detalles a los medios.

En detalle, la prohibición de Telegram dio inicio el pasado 16 de abril tras la decisión tomada por las autoridades de Rusia y esto a llevado al bloqueo de más de 20 millones de direcciones (IP), tanto de Google y Amazon, para evitar que los residentes accedan a los servicios de la plataforma; no obstante, muchos ya han encontrado la forma de eludir la prohibición y han logrado seguir disfrutando de los servicios de Telegram.

Estos acontecimientos surgen en medio de una serie de regulaciones a nivel mundial sobre el uso de criptomonedas o tecnología blockchain. En otro sentido, Rusia piensa abrirse al cambio y lanzar su propia moneda digital para mediados del 2019.

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