Bank Japan

Tras la conferencia del Fondo Monetario Internacional y la Autoridad de Servicios Financieros de Japón, el pasado lunes, fue revelado que el Banco Central del país del sol naciente aún no tiene planes de emisión de una criptomoneda nacional.

De acuerdo con el gobernador adjunto, el sr. Masayoshi Amamiya:

Emitir una criptomoneda nacional directamente para los consumidores, sea o no bajo el respaldo de la tecnología blockchain, podría socavar el sistema existente de doble instancia judicial. En este sentido, el Banco Central sólo otorga acceso a la banca privada, la cual enfrenta a los consumidores directamente a nivel de la segunda instancia.

Por otra parte, el gobernador adjunto también aclara que:

La emisión de monedas digitales por parte del Banco Central para uso general podría ser análoga a permitir que los hogares y las empresas tengan cuentas directamente en este ente, lo cual podría tener un gran impacto en el sistema monetario de doble instancia antes mencionado y, en consecuencia, en el proceso de intermediación financiera de los bancos privados.

No obstante, hay que aclarar que el gobernador Amamiya no descarta la posibilidad de emitir una criptomoneda nacional en el futuro. De hecho, el gobierno de Japón ya ha empezado a explorar el desarrollo de aplicaciones con la tecnología blockchain a ser implementadas en el sector comercial.

En pasados meses, las autoridades fortalecieron sus posturas respecto a las criptomonedas, emitiendo una serie de regulaciones que afectan su comercialización; esto se evidencia, por ejemplo, con el cierre reciente de la casa de cambios ‘Kraken’, que prestaba servicios en el territorio desde el 2014, y que cesará de ofrecer servicios en el país gracias a la falta de reconocimiento legal de la FSA (Agencia de Servicios Financieros) y a los elevados costos comerciales.

A pesar de los obstáculos jurídicos, la nueva tecnología financiera no cede paso en la región, en el cual ya se han desarrollado innovadoras aplicaciones con blockchain; además de haber adquirido renombre por tener uno de los mayores mercados consumidores de criptoactivos.