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Todos tenemos algunos malos recuerdos que parecen resurgir cuando menos los esperamos, a pesar de nuestros mejores esfuerzos para desterrar esas evocaciones de la mente. Sin embargo, para las personas que sufren de estrés postraumático, ansiedad, depresión o incluso esquizofrenia, los malos recuerdos, son más que embarazosos y resultan traumáticos, limitantes y debilitantes.

Los científicos no están exactamente seguros de cómo el cerebro regula estos pensamientos. Se sabe que la corteza prefrontal juega un papel clave en el control de nuestras acciones y en controlar nuestros pensamientos, pero el mecanismo exacto que desencadena este sistema de seguridad es un misterio.

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En este sentido, una investigación realizada por científicos de la Universidad de Cambridge aporta una pieza clave al identificar un neurotransmisor que ayuda a nuestros cerebros a inhibir esos recuerdos no deseados e intrusivos. El hallazgo podría ayudar a establecer nuevas formas de ayudar a las personas a superar los pensamientos debilitantes.

Los investigadores encontraron que la capacidad de inhibir los pensamientos no deseados se basa en el neurotransmisor ácido gamma-aminobutírico (GABA). Se trata de una sustancia química que permite que los mensajes circulen entre las células nerviosas y actúa como el principal “inhibidor” del cerebro.

Cuando una célula nerviosa libera GABA, suprime la actividad de otras células conectadas. En el estudio, los investigadores demostraron que la cantidad de GABA en el hipocampo puede predecir qué tan bien los cerebros de las personas pueden bloquear el proceso de recuperación de la memoria, lo que a su vez impide que resurjan los malos recuerdos.

Para determinar esto, los investigadores diseñaron una prueba en la que los participantes del estudio aprendieron a hacer un ejercicio basado en la asociación de palabras emparejadas pero no relacionadas entre sí, como “musgo” y “norte”.

Estos pares de palabras formaban los recuerdos que los participantes tenían que rememorar o suprimir en el siguiente paso del experimento, en el que tuvieron que responder a las indicaciones en rojo y verde en una pantalla.

Si veían un círculo verde con una palabra, tenían que recordar el par de la palabra, pero si veían un círculo rojo con esa palabra, tenían que tratar de evitar pensar en su palabra emparejada. Por lo tanto, si aparecía el “musgo” con un círculo rojo, tendrían que hacer todo lo posible para no pensar en “norte”.

Mientras los participantes realizaban la prueba, los investigadores escaneaban los cerebros de los participantes con imágenes de resonancia magnética funcional, que registraba la actividad cerebral, y realizaban espectroscopía de resonancia magnética, que analizaba la química del cerebro.

Los investigadores encontraron que las personas que tenían las mayores concentraciones de GABA en el hipocampo (o núcleo de memoria) mostraron tener una mejor capacidad para bloquear pensamientos o recuerdos no deseados.

El descubrimiento podría arrojar luz sobre una serie de condiciones, desde la esquizofrenia hasta el trastorno de estrés post traumático, en las que los pacientes tienen una incapacidad patológica para controlar los pensamientos, pudiendo llegar a experimentar recuerdos intrusivos, imágenes, alucinaciones y preocupaciones patológicas y persistentes.

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El investigador Michael C. Anderson, profesor en la Unidad de Cognición y Ciencias del Cerebro de la Universidad de Cambridge y autor principal del estudio, comentó: “Los resultados de nuestro estudio sugieren que si puede mejorar la actividad de GABA dentro del hipocampo, esto puede ayudar a las personas a detener los pensamientos no deseados e intrusivos.”

Si bien el estudio no propone un tratamiento para poner en práctica, este nuevo entendimiento podría fundamentar nuevos enfoques para el desarrollo de una variedad de tratamientos de estos trastornos en el futuro próximo.

Referencia: Hippocampal GABA enables inhibitory control over unwanted thoughts. Nature Communications, 2017. doi:10.1038/s41467-017-00956-z

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