Compartir

Lavarse las manos es una de las mejores maneras de reducir las probabilidades de enfermarse y propagar gérmenes dañinos a los demás. Sin embargo, un reciente estudio afirma que usar los secadores de manos de aire caliente en los baños públicos puede desvanecer los beneficios ese práctico trabajo de higiene.

Si bien investigaciones previas muestran que estos secadores pueden dispersar los gérmenes de las manos de las personas a las superficies circundantes, los nuevos hallazgos muestran que la acción de estos artefactos en realidad salpica las manos de las bacterias que circulan en los baños.

Investigadores evidencian adaptación social microbiana en su entorno natural

Los investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Connecticut pusieron a prueba sus propios baños públicos y descubrieron que los secadores de manos de aire caliente servían como instrumento de propagación bacteriana en el aire del baño. Más aún, gracias a los sopladores de alta energía, estas bacterias no sólo llegaron a los ocupantes de los baños, sino que los microbios se dispersaron por todo el edificio.

El ciclo completo es el siguiente: cuando se descarga un inodoro que no está tapado, la turbulencia de la descarga envía partículas fecales al aire, donde flotan en una nube miasmática; cuando los secadores se encienden, absorben estas partículas a través de su ingesta, las calientan y las rocían sobre las manos húmedas de los usuarios y otras superficies apropiadas donde pueden prosperar.

Para el estudio, los investigadores expusieron 36 placas recubiertas de glucosa en los baños públicos, primero con los secadores de manos apagados, y luego con los secadores de manos encendidos, y luego verificaron el crecimiento bacteriano en las placas.

Cuando los secadores de manos no estaban encendidos, los investigadores encontraron poca evidencia de bacterias, un promedio de seis colonias por placa. Pero cuando los sopladores comenzaron a funcionar, también lo hicieron las bacterias, con un promedio de 60 colonias creciendo en cada plato.

Varias muestras de baño incluyeron el microbio Bacillus subtilis, un ocupante del intestino humano. Pero B. subtilis no estaba solo; las placas expuestas a los secadores de manos hospedaron una variedad de flora bacteriana: 62 tipos de bacterias diversas que representan 21 especies, incluyendo Staphylococcus aureus, una bacteria común que forma parte del microbioma normal, pero que también está asociada con infecciones graves.

Los investigadores también encontraron que cuando los secadores están equipados con filtros de partículas de aire de alta eficiencia, que eliminan el 99.97 por ciento de las partículas de más de 0.0003 mm, sus recuentos de bacterias se redujeron en alrededor de cuatro veces.

Cómo las bacterias descomponen almidón en nuestros intestinos

Este estudio tiene implicaciones para el control de patógenos bacterianos y esporas en entornos públicos, incluidos los entornos de atención médica. Dentro de un edificio grande, las bacterias potencialmente patógenas, pueden viajar entre habitaciones, por lo que los investigadores señalan que estos hallazgos deben ser un llamado de atención a los gerentes de la investigación y la configuración clínica; de hecho, deberían ser un llamado de atención para todos.

Referencia: Deposition of Bacteria and Bacterial Spores by Bathroom Hot-Air Hand Dryers. Applied and Enviromental Microbiology, 2018. https://doi.org/10.1128/AEM.00044-18.

Síguenos también en Twitter, Facebook, Flipboard, o por Email.