El 27 de febrero, una lúgubre estampa tiñó las costas de Cabo de Palos en Murcia al sur de España; en la orilla de la playa fue encontrado el cadáver de un cachalote. Aunque para muchos la imagen resultó sólo una curiosidad, el reciente anuncio de la causa de muerte del animal, además de sentimientos de tristeza y tribulación, nos recuerda nuestra responsabilidad con el medio ambiente.

El cachalote (Physeter macrocephalus), una especie en peligro de extinción, es una gran  ballena dentada  de la familia de los cetáceos que se distingue por tener el cerebro más grande entre todas las criaturas que se conozcan, y una gran cabeza en forma de bloque que puede llegar a representar un tercio del tamaño total del animal. Cuando está completamente maduro, un cachalote macho puede medir entre 50 y 55 pies de largo y pesar alrededor de 35 a 45 toneladas.

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Su dieta básicamente incluye calamares, de los cuales puede llegar a consumir hasta una tonelada al día. Lamentablemente para el cachalote encontrado en Murcia, un ejemplar de 33 pies (10 metros), las variaciones del menú producto de la acción humana fueron las causantes de su fatalidad.

Luego de que los investigadores del Centro de Recuperación de Vida Silvestre El Valle realizaron la autopsia, encontrando un total de 65 libras (29 kilos) de desperdicios plástico incluyendo cuerdas, redes, bolsas, redes de rafia y hasta un bidón, dentro del estómago y los intestinos del animal, determinaron que probablemente la ballena murió por una forma de infección abdominal llamada peritonitis.

Tal como explicaron los investigadores, la ballena simplemente no pudo expulsar la gran cantidad de plástico que tragó, causando una falla general en el sistema digestivo del mamífero que le afectó letalmente.

El cachalote macho joven fue encontrado muerto el 27 de febrero. Una autopsia reveló 65 libras de plástico en su estómago. Créditos: Comunidad Autónoma de la Región de Murcia

Desgraciadamente este no es un caso aislado. Las muertes de ballenas debido a la ingestión de plásticos se están volviendo comunes. Hace sólo dos años, en Alemania, una manada de 13 cachalotes fue arrastrada a tierra por la ingestión de desechos plásticos.

Esta noticia brinda otro vívido ejemplo de la asombrosa cantidad de desechos plásticos que los humanos están vertiendo en los océanos del mundo. Los científicos estiman que actualmente hay cerca de 5 billones de piezas de plástico en los océanos y millones de toneladas adicionales de basura se adicionan cada año.

A pesar de estos los muchos esfuerzos que se están llevando a cabo, el panorama sigue sombrío.

Según un estudio reciente, en el Gran Parche de Basura del Pacífico hay más de 87.000 toneladas (79.000 toneladas métricas) de plástico flotando, un montón de desechos a la deriva con un área tres veces más grande que Francia, que equivale a alrededor de 250 piezas de basura para cada persona en el planeta.

Otra investigación revela contaminación química en lo más profundo del océano y se ha evidenciado un incremento en la contaminación oceánica por mercurio a consecuencia del cambio climático.

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Para los funcionarios de Murcia, la triste historia del cachalote muerto encontrado en sus costas, ha servido para lanzar una campaña de concientización sobre la contaminación de los mares.

Al respecto, Consuelo Rosauro, directora general del entorno natural del gobierno murciano, expresó:

La presencia de plásticos en mares y océanos es una de las mayores amenazas para la conservación de la vida silvestre en todo el mundo. La Región de Murcia no es ajena a este problema que debemos abordar a través de acciones de saneamiento y, sobre todo, la sensibilización de los ciudadanos.

Referencia: Medio Ambiente lanza una campaña para concienciar sobre el peligro de las basuras marinas para los animales. Comunicado de Prensa de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, 2018. https://goo.gl/8ztjzo

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