Para nadie es un secreto que compañías como Facebook generan fortunas vendiendo la información de sus usuarios a terceros, y prueba de ello ha sido el reciente escándalo de Cambridge Analytica. El Reglamento General de Protección de Datos de la Unión Europea (GDPR, por sus siglas en inglés) podría ser una alternativa para combatir este tipo de sistemas centralizados.

En este sentido, dentro del debate sobre la aplicación del GDPR a las compañías de Tecnología de la Información, que entrará en vigor el próximo mes de mayo, algunos expertos han sugerido que los sistemas basados en la tecnología Blockchain deben estar exentos del nuevo reglamento.

Actualmente, una gran mayoría de las empresas tienen servidores donde almacenan sus datos, así como la información privada de sus usuarios, lo que les da la posibilidad de poder manipularla a su voluntad y hacer lo que deseen con ella. Con el GDPR, los ciudadanos de la Unión Europea (UE) tendrán derechos exclusivos sobre sus datos y solicitar que sean eliminados por completo de la base de datos de las empresas.

¿Cómo afecta a Blockchain el GDPR?

Como hemos informado anteriormente, la tecnología Blockchain es un sistema de almacenamiento de datos seguro, inmutable y transparente, lo que hace que los datos almacenados allí no se puedan editar, vender a otras entidades o eliminar. Por estas, algunos expertos como la profesora de Derecho de Oxford, Michele Finck, han sugerido que el GDPR no es aplicable a los sistemas basados en Blockchain. Tal como informa The Verge, Finck ha dicho:

La modificación de datos en una cadena de bloques es muy difícil. Si elimina o modifica datos de la cadena de bloques para cumplir con los derechos de modificación del GDPR o el ‘derecho a ser olvidado’, no solo cambiaría esa información, sino que también cambiaría el hash del bloque que contiene los datos y todos los bloques subsiguientes.

Estas afirmaciones sugieren también que el hecho de que la tecnología Blockchain esté centrada en la privacidad, permite que pueda ser adoptada de manera masiva en la UE por parte de las compañías de tecnología, ya que el usuario tendría control total sobre sus datos privados. Por su parte, Winston Maxwell, abogado de privacidad de la firma Hogan Lovells, afirmó:

Sospecho que el GDPR también deberá adaptarse a la cadena de bloques de alguna manera. El GDPR es un reglamento fuerte, pero también es flexible. No cierra la puerta a Blockchain.

En el peor de los escenarios, si no se atiende adecuadamente el tema de Blockchain y el GDPR, los sistemas basados en la cadena de bloques podrían sufrir un colapso en un continente que les ha recibido de forma amigable durante los últimos años. Desde el punto de vista positivo, la UE podría modificar el GDPR para eximir a Blockchain de las responsabilidades sobre la privacidad, o también podría otorgar inmunidad a esta tecnología.