La Europol y la Guardia Civil de España desmantelaron recientemente una organización criminal responsable de legitimar más de ocho millones de euros a través de actos de lavado de dinero con criptomonedas.

Las autoridades se aliaron en una operación policial denominada “Tulipán Blanca”, por medio de la cual se encargaron de rastrear los movimientos de la organización delictiva responsable del lavado de grandes sumas de capital. Las autoridades procedieron a la detención de 11 individuos y continúan con la investigación e interrogación de otras 137 personas sospechosas de delitos similares y asociados a la organización criminal.

Se reveló que parte del modus operandi de la banda consistía en depositar capital en más de 174 cuentas corriente en España, para luego proceder a su retiro en Colombia y Panamá.

Luego de completar este proceso, y para dificultar el rastreo de sus movimientos, la organización procedía a realizar intercambios en criptomonedas por medio de una casa de cambios en Finlandia.

De acuerdo con anuncios de la Guardia Civil Española:

De esta manera se pudo constatar que todas las partidas de dinero convertidas en bitcoins procedían de España, concretamente de la organización investigada, y que el destino de las mismas después de las correspondientes operaciones de compraventa fue cuentas corrientes de entidades colombianas, donde se procedía a la retirada de efectivo en Pesos colombianos.

Ahondando un poco más en el tema, el grupo criminal español, dedicado al narcotráfico de estupefacientes, procedía a ordenar al subgrupo especialista en blanqueo la introducción de pequeñas sumas de dinero en cajeros automáticos de más de 174 bancos, con los cuales tenían cuentas corrientes. El reporte detalló que la banda luego procedía a retirar el capital con tarjetas de crédito en cajeros automáticos ubicados en las ciudades Medellín, Bogotá y Cúcuta, en Colombia, así como en Ciudad de Panamá. El grupo luego compraba criptomonedas, en específico bitcoins.

Esta no es la primera vez que grupos criminales incurren en actos delictivos y se respaldan con las tecnologías emergentes, en especial las vinculadas al campo financiero. Incluso muchos bancos centrales y entidades gubernamentales están poniendo en marcha medidas regulatorias de las criptomonedas, para así disminuir el índice, cada vez mayor, de blanqueo de capitales y otros actos delictivos.