Pese a no contar con pruebas para respaldar la afirmación, los servicios de seguridad de Rusia insisten en que los activos digitales se usan de forma frecuente para financiar el terrorismo.

De acuerdo a Alexander Bortnikov, jefe del Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSS), el terrorismo internacional ha dominado todas las tecnologías de información modernas y está utilizando criptomonedas, al tiempo que amplía activamente sus contactos con hackers de alto perfil.

No se trata solo de propaganda agresiva y reclutamiento en Internet, donde existen más de 10,000 sitios web y cientos de miles de cuentas de redes sociales para este propósito. Estoy hablando del uso masivo de herramientas de comunicación en Internet cifradas, banca electrónica, criptomonedas y esquemas para la gestión remota de la actividad terrorista y su financiación, declaró Bortnikov en su discurso de apertura en la Conferencia de Moscú sobre Seguridad Internacional.

El FSS previno 25 de los 29 ataques terroristas del año pasado, todos ellos coordinados a través de mensajeros en línea de países como Siria e Irak, que cuentan con abundante presencia de individuos calificados como “terroristas”.

Sin embargo, las afirmaciones de que las criptomonedas se están utilizando para financiar el terrorismo pueden ser extravagantes y estar mal fundamentadas, tomando en cuenta que menos del 1% de todas las transacciones relacionadas con Bitcoin procesadas entre 2013 y 2016 estuvieron relacionadas con el financiamiento de actividades ilegales, incluido el terrorismo y el blanqueo de dinero, según una investigación realizada por el Centro de Sanciones y Finanzas Ilícitas (CSIF) dentro de la Fundación para la Defensa de Democracias (FDD)

Estas cifras son confirmadas por datos regionales: en 2017, las autoridades rusas registraron cerca de 100 casos en los que se utilizaron criptomonedas para financiar actividades ilegales. Mientras tanto, Japón registró solo 699 casos de actividad financiera sospechosa relacionada con criptoactivos de un total de 370,000 informes presentados a la Policía Nacional el año pasado.

No obstante, las autoridades rusas creen firmemente que las criptomonedas representan una seria amenaza al crear condiciones favorables para la evasión de impuestos y diversos esquemas ilegales. Las opiniones expresadas por Bortnikov están en sintonía con la posición del presidente ruso, Vladimir Putin, quien manifestó el año pasado que las criptomonedas plantean riesgos como “lavar el capital obtenido por métodos criminales, evitar impuestos y financiar incluso el terrorismo, y, por supuesto, la propagación de esquemas fraudulentos que pueden afectar a los ciudadanos comunes”.