Compartir

Una gran batalla legal y al menos US$ 100,000 ha sido el precio que ha debido pagar un estadounidense llamado Jeffrey Ervine para eliminar una mentira donde se le acusaba de estafador, y que estaba indexada en el popular buscador. En concreto, un joven que había ido a prisión luego de haber sido denunciado por Ervine, lo acusó de tal acción.

En el caso de los residentes de la Unión Europea (UE), las personas tienen la posibilidad y el derecho legítimo de solicitar los enlaces a su información personal que no se refleje en los resultados de una búsqueda hecha con su nombre. Esto se llama ‘derecho al olvido’, y formó parte de una sentencia emitida por el Tribunal de Justicia de la UE en 2014.

Los usuarios pueden hacer esta solicitud a través de un formulario, y desde la sentencia, Google ha tenido la tarea de eliminar al menos 1 millón de enlaces de las 2,4 millones de solicitudes de eliminación que han sido recibidas por la compañía. Es importante tener en cuenta que la información que esté publicada debe ser totalmente veraz, si no, la persona debe apelar a la injuria o a la calumnia, según sea el caso.

Sin embargo, en Estados Unidos la historia es diferente, y este derecho no existe ni siquiera para los casos donde las injurias o los datos imprecisos son divulgados. En este caso, los ciudadanos deben acudir a tribunales y permanecer en disputas legales asfixiantes, como es el caso de Jeffrey Ervine, y cuya historia fue revelada por el medio NPR.

Mujer que acusaba a YouTube de 'censura' fue la autora del tiroteo en la sede de la empresa

Ervine es un experto financiero, director de empresas de fondo de cobertura que manejó cifras millonarias en su momento. Posteriormente, decidió emprender y actualmente es director de Bridg-it, una compañía que ofrece proteger a los usuarios ante los actores que intentan intimidarles a través de Internet.

En 2010, Ervine notó que al buscar su nombre en Internet, el primer resultado de la búsqueda de Google reflejaba un sitio web en el que se mostraba una foto de él y su mujer, señalándolo como estafador. El creador del sitio anteriormente se había hecho pasar por un millonario, lo que le hizo merecedor de una sentencia de 42 años de prisión, siendo posteriormente deportado a Turquía, lugar desde donde se dispuso a crear el sitio web y a acusar a Ervine.

Ante esta situación, Ervine envió una solicitud a Google para que dicho sitio fuera eliminado, sin embargo, no recibió respuesta. Posteriormente, el hombre demandó al creador del sitio difamatorio, lo que trajo resultados positivos luego de 1 año de papeleo internacional y cerca de US$ 100,000 en abogados. Luego de ser emitida la sentencia para eliminar el contenido, y tras dos meses más de espera, Google borró el sitio en cuestión.

Síguenos también en Twitter, Facebook, Flipboard, o por Email.