Este lunes 2 de abril se anunció la inauguración de un nuevo edificio “cibernético” en Tokio por el Departamento de la Policía Metropolitana del país del sol naciente.

Reurters reveló que el edificio contará con una unidad especial de seguridad y cumplimiento de la ley contra el crimen digital, el cual contará con más de 500 funcionarios y agentes.

El nuevo edificio se dividirá en seis departamentos y unirá esfuerzos con las diversas autoridades dispersas, hasta el momento, en temas de seguridad electrónica.

La medida surge después del reporte de varios crímenes ocurridos durante el 2017 y principios del 2018. En este sentido, se destaca el hack de más 532 millones de dólares por cuenta del exchange japonés CoinCheck, delito catalogado como el robo de criptomonedas más grande jamás logrado; a parte de ese acontecimiento particular, durante el 2017 se reportaron otros robos “menores” de 6.2 millones de dólares en criptoactivos.

También resaltan otros delitos que han puesto a las autoridades en marcha. Se destaca, por ejemplo, que durante enero del año en curso, Japón recibió unos 69.997 reportes de delitos relacionados por medio de finanzas electrónicas. En este respecto, la Agencia Nacional Policial (NPA por sus siglas en inglés) encontró en diciembre unos 200.000 sitios web de compras fraudulentos.

En general, se conoce que las autoridades invirtieron alrededor de 10.45 millones de dólares para la inauguración del edificio y montaje de la unidad contra crímenes cibernéticos en la capital.

A pesar de los eventos presenciados con CoinCheck y el colapso del exchange Mt. Gox, Japón sigue posicionado como uno de los países más influyentes en materia de negocios con criptomonedas. Se ha estimado que, por lo menos, la mitad de las transacciones con bitcoins a nivel mundial fueron efectuadas con yenes. También se ha estimado que existen unos 2 o 3 millones de dueños de bitcoins y existen unos 16 exchanges registrados oficialmente en el territorio.