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Aunque no lo creas, tomarse una buena selfie no es algo que todos puedan hacer. En cualquier tipo de fotografía, incluso esas “auto-fotos”, la composición y el concepto son muy importantes para que la imagen logre captar la atención de alguien más. Pero, seguro pensarás que solo quieres selfies para llamar la atención de tus seguidores en Instagram, no para ser parte de una exposición de arte, sin embargo, también podrías aplicar varias técnicas tradicionales y otras adaptadas para mejorar enormemente tus fotos.

Si quieres anotarte un 10 con tus selfies y conseguir muchos likes, sigue leyendo, porque te ofreceremos 6 tips que lograrán que obtengas fotos increíbles.

1.- Pon atención a la composición y encuadre

Dicho de manera sencilla, la composición en una fotografía es todo aquello que se muestra en la imagen, es decir, todos los objetos y personas que conforman el encuadre. Evidentemente la figura principal de una selfie serás tú mismo, pero eso no impide que puedas incluir un paisaje, un objeto, o cualquier otra cosa que quieras mostrar.

Lo ideal es que la persona que vea tu selfie sepa exactamente cuál es el propósito de la misma. Por ejemplo, si visitas las pirámides de Chichen Itzá y te haces una foto con esos monumentos de fondo, tendrías que aplicar la regla de los tercios para posicionarte de manera que todo lo demás se vea con claridad, que no se corte la imagen en tu rostro ni en los monumentos.

Juega con los ángulos hasta que obtengas una foto muy original que demuestre para qué fue hecha. En el ejemplo anterior se debería dejar en claro en qué lugar te encuentras.

2.- ¿Cuál es tu mejor pose?

Aunque a todos nos molesta aquellas selfies cuya pose siempre es la misma, esto es una manera de apuntar a lo seguro. Si logras captar cuál es tu mejor pose: aquella que muestra bien tus atributos y no te perjudica, entonces tienes que usarla.

A partir de esa pose o “ángulo”, podrías descubrir otras que de igual manera te beneficien. Podrías practicar frente al espejo para perfeccionar la pose, luego con el teléfono para saber hacerla y manipular el dispositivo al mismo tiempo.

3. Hazte parte del entorno

Así como el ejemplo de la composición, podrías mejorar tu pose y ángulo según el lugar donde te encuentres. Si vas a la playa intenta posar de forma relajada y demostrando lo feliz que te encuentras en ese momento.

El contexto de una selfie es muy importante para que no parezca fuera de lugar. Por eso, todo lo que aparezca en ella debe estar relacionado.

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4.- Usa luz natural

Aunque tengas el último iPhone, o si la selfie es hecha con una cámara profesional, nada mejor que usar la luz natural para obtener una foto soñada. El sol es definitivamente la mejor fuente de luz para una fotografía así que sácale partido, aunque estés dentro de casa: posiciónate cerca de una ventana o sal al jardín.

Por su parte, el flash es muy útil si la selfie proviene de dentro de un local nocturno o en un parque en la noche, pero incluso en esos lugares podrías jugar con los focos de luz propios para que tus selfies no tengan ruido (salgan “pixeladas”) o para que tu cara no salga como blanca como el papel, es decir, para evitar a toda costa usar el flash. El consejo definitivo es: muévete hacia la luz y ten cuidado con el contraluz.

5. Usa un selfie-stick

El “palo de selfie” es uno de los inventos que al principio parecía lo más absurdo del mundo, pero que en el fondo muchos querían y quieren tener. Este instrumento sirve esencialmente para dos cosas: para que quepan más cosas en la foto (personas, objetos, paisaje) y para evitar que se muestre el brazo atravesando la foto en el medio, sobre todo para los menos amañados en esto de las selfies.

Así que, si te apena un poco usarlo, piensa en las increíbles fotos que podrías hacer a ver si cambias de opinión.

6.- Coloca el temporizador

Algo importante que debes tomar en cuenta que una selfie no solo se hace tomando el teléfono o la cámara con una mano mientras intentas no salirte del encuadre. El hecho de usar el selfie-stick o un trípode también se califica como selfie siempre y cuando tú mismo armes todo lo referente a la foto. Para usar esas herramientas, normalmente (sin control remoto) es necesario activar el temporizador para que nos de tiempo de ponernos en el lugar y posar.

Esto también nos puede ser útil a la hora de evitar que la foto salga movida si nos encontramos en un auto o algo similar.

En los casos que debas usar esas herramientas, incluye el enfoque automático para que no aparezcas ‘difuminado’.

Como consejo final, podrías usar algunos filtros, como los de Instagram para terminar de darles un toque de originalidad.

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