La Oficina Europea Policial (Europol) anunció el lunes la captura del líder y varios miembros de una banda de hackers rusos y ucranianos que estuvo detrás del robo de más de 1.000 millones de millar de dólares de cajeros (ATMs) en más de 40 países.

Se reveló el hecho que la banda envió diversos malware (Carbanak y Cobalt) a entidades bancarias en más de 40 países, provocando una reacción en los cajeros automáticos (ATMs) Según las autoridades, los viandantes, que supuestamente “corrieron con la suerte” de estar en el momento preciso para tomar el efectivo, también eran colaboradores de la banda.  El capital estimado en 1.000 millones de dólares fue luego depositado en cuentas bancarias, luego convertido a Bitcoins y, finalmente, intercambiado por divisas en Rusia, Ucrania y otras regiones del mundo.

Las ganancias fueron introducidas en tarjetas de crédito prepagadas, para más tarde ser convertidas en criptomonedas, con lo cual los hackers lograron comprar múltiples bienes de alto valor.

El Ministerio de Asuntos Interiores de España anunció que la mente detrás del plan maestro, conocido bajo el apodo “Denis K”, junto a otros tres miembros de la bandas, todos de origen ruso y ucraniano, fueron capturado en territorio español, en Alicante, el pasado lunes, gracias al apoyo del FBI, la Interpol y los departamentos de ciberseguridad de Bielorrusia, Moldavia, Rumania y Taiwán.

Las autoridades también anunciaron el embargue de los bienes adquiridos por los miembros de la banda, entre los que se cuentan casas de alto valor, vehículos, joyas y demás objetos de valor.

El grupo de crimen organizado tuvo sus inicios a finales del 2013 con la creación del malware “Anunak”, con el cual atacaban a entidades bancarias en diversas regiones del mundo. Con la incorporación de más desarrolladores, la banda logró sofisticar el malware; los ataques continuaron con el pasar del tiempo y el sindicato fue adquiriendo más poder, hasta el lunes 27 de marzo, día que marcó el inicio de la caida de esta terrible organización criminal.