Piloto Automatico

Aprender a andar en bicicleta es un buen ejemplo de cómo un asunto que resultó arduo al principio, más adelante era una actividad se realizaba con mucha facilidad. Un nuevo estudio revela más acerca de lo que sucede en el cerebro a medida que formamos hábitos, y cómo nuestro cerebro puede pasar de la concentración intensa, al llamado piloto automático, un estado que permite ejecutar tareas de forma rápida, precisa y sin pensarlo conscientemente.

Nuestro modo de piloto automático parece estar ejecutado por un conjunto de estructuras cerebrales llamadas red de modo predeterminado (DMN). Fue descubierto en la década de 1990, cuando los investigadores notaron que las personas muestran patrones de actividad cerebral, incluso cuando en realidad no están haciendo nada.

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Los resultados del estudio realizado en ratas, aunque se cree que son análogos a los humanos, muestran que el aprendizaje habitual, nombre formal del llamado piloto automático,  involucra dos circuitos cerebrales: uno utilizado para el movimiento y el otro para el pensamiento cognitivo superior.

Esta investigación proporcionó la primera evidencia de que nuestros cerebros están activos incluso cuando no ponemos a trabajar conscientemente nuestras mentes.

A medida que se aprende una tarea, estos circuitos cambian en términos de su compromiso. El circuito asociado al movimiento, que involucra una parte del cerebro llamada cuerpo estriado dorsolateral, se vuelve más activo, mientras que el circuito cognitivo, que implica una región llamada cuerpo estriado dorsomedial, declina en su actividad.

Aunque ya se había planteado que estos circuitos cerebrales se encontraban involucrados en el aprendizaje habitual, esta investigación es la primera en registrar la actividad de las células cerebrales, o neuronas, a medida que se formaron los hábitos. También es el primero en mostrar que estos dos bucles están activos simultáneamente.

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El hecho de que estos dos circuitos funcionen simultáneamente podría significar que un circuito compensa al otro. Esto sería útil en casos en que un circuito presente un funcionamiento anormal, como se evidencia en los pacientes con enfermedad de Parkinson, donde se afecta el cuerpo estriado dorsolateral.

Y aunque los cerebros de rata son buenos modelos para estudiar este tipo de aprendizaje, se necesitan estudios en humanos antes de que los científicos puedan saber si los resultados son aplicables.

Referencia: Differential Dynamics of Activity Changes in Dorsolateral and Dorsomedial Striatal Loops during Learning. Neuron, 2010. https://doi.org/10.1016/j.neuron.2010.04.036

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