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Ubisoft ha hablado sobre los 10 Years of Evolution of the Assassin’s Creed Brand en su panel de la GDC 2018, donde comentaron el examen de conciencia que han tomado luego de Assassin’s Creed Unity y revelaron los motivos que hicieron que se catalogara al título como “la tormenta perfecta”.

Unity nos transportaba a la época de la revolución francesa, iniciando su desarrollo en 2011, luego de que Assassin’s Creed Brotherhood fuera lanzado. Durante el proceso creativo, el juego fue pensado para ser el “primer juego real de la franquicia para Xbox One y PS4”.

Jean Guesdon, el director creativo del juego, comentó que lo que hace parecido al primer título de la saga y a Unity es que el estudio le dio más importancia a la tecnología que al contenido:

Si recordáis el primer Assassin’s Creed, presenta algunas similitudes con Unity, porque se estaba haciendo mucho trabajo en términos de tecnología.

Guesdon siguió:

El motor fue mejorado masivamente… y a día de hoy, Unity sigue siendo uno de los juegos que mejor se ve de la historia. Pero, al mismo tiempo, tuvo un impacto en la navegación, así que la jugabilidad se vio afectada.

El creativo explicaría que este enfoque por parte del estudio sería el mayor problema del titulo seria que la compañía se enfocó en el apartado tecnológico, descuidando el contenido del juego: “Caímos en la trampa de trabajar mucho en el apartado tecnológico y no ofrecer mucho tiempo a los equipos para diseñar contenido que creara algo nuevo”

“Al final, así es como lo veo: creamos las condiciones idóneas para la tormenta perfecta. Tuvimos un juego maravilloso en términos de arte… pero eso no fue suficiente para renovar la experiencia” señaló el creativo.

Esto ayudaría a que el estudio aprendiera la lección, por lo que Guesdon comentó que en el caso de Assassin’s Creed Origins, la más reciente entrega del juego que nos transporta al antiguo Egipto, aplicaron lo aprendido en el pasado, por lo que el juego representaría un “reinicio fresco” para la saga.

Debido a la experiencia, el equipo de diseño de AC: Origins trabajaría en base a cuatro pilares: lograr un perfecto equilibrio entre historia y jugador, dominar la creación del mundo abierto, hacer que sea un episodio relacionado con el argumento general de la saga y que sea un título conectado sin utilizar la modalidad competitiva o cooperativa.

Guesdon concluye:

Supuso un cambio cultural tanto para los desarrolladores como para el aspecto tecnológico: debíamos centrarnos en la experiencia y no en la codificación. A los jugadores no les importa el código, sólo la experiencia. Teníamos que aprender que perder un poco el control supondría más diversión para los jugadores.

Los errores cometidos le fueron de maravilla a Ubisoft, ya que Assassin’s Creed Origins se encuentra entre los mejores juegos de la saga y números como el de sus ventas, las cuales duplicaron las de Syndicate, están para probarlo.

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