Si bien es cierto que la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés) ha sido una poderosa arma de Estados Unidos para espiar a todo el que interfiera en sus objetivos, nunca había sido comprobado que la institución pudiera rastrear las transacciones de los usuarios de Bitcoin como hasta ahora.

En teoría, cuando se trata del Bitcoin, debería ser imposible realizar un proceso de rastreo de transacciones que conduzcan al espía al usuario deseado. Sin embargo, según un documento filtrado por el exanalista de la NSA, Edward Snowden, esto fue precisamente trataría de hacer la agencia desde 2013.

El medio The Intercept fue el primero en tener acceso al documento clasificado, que fue creado en marzo de 2013 y que consiste en una actualización semanal de Oakstar, un software secreto de la NSA. En concreto, la publicación afirma:

Los analistas del SSG11 encontraron valor en el acceso al MONKEYROCKET para contribuir en la localización de los remitentes y receptores del Bitcoin.

Ahora bien, el SSG11 es un grupo de analistas o un analista, y el MONKEYROCKET es un programa que pertenece al propio software Oakstar, cuyo objetivo son las actividades terroristas en Europa, Medio Oriente y Asia.

Esto no resulta tan increíble, si tenemos en cuenta que EE.UU destina grandes esfuerzos en localizar a sus enemigos terroristas. En este sentido, es usual que se pueda relacionar el Bitcoin como medio de financiamiento que se aleja de la vista del sistema y no deja rastro, lo que crearía la necesidad de desarrollar el software de espionaje para saber quién es el emisor o receptor de una transacción.

A nivel técnico, el hecho de poder rastrear el origen y el destino de una transacción de Bitcoin ilícita sería prácticamente imposible, y más allá de problemas morales, rompería con la idea de anonimato de las transacciones de esta red. Además, esto dejaría abierta la puerta para que la NSA rastreara también las transacciones que no provengan de actividades ilícitas.

Otro informe de la NSA del mismo año, sugiere que el Bitcoin es la prioridad principal de la agencia, pese a que otras criptomonedas también eran de su interés. Asimismo, en el documento se menciona la criptomoneda Liberty Reserve, cuyo CEO fue condenado posteriormente a 20 años de prisión por lavado de dinero (US$ 6,000 millones).

Por otra parte, los documentos de Snowden también revelan que la NSA logró recopilar datos sensibles de los usuarios de Bitcoin, como sus credenciales o incluso obtener acceso al ordenador al que se conectaban a través de la dirección MAC.

De momento, no se conocen detalles sobre lo que ha ocurrido con la NSA y su propósito de buscar terroristas a través de las transacciones del Bitcoin, pero podríamos deducir que sus objetivos se han visto frustrados.