Mitos Sue O

Desde tiempos ancestrales los seres humanos se han fascinado por los misterios del sueño. Mucho antes de que la ciencia moderna proporcionara respuestas a muchas de las incógnitas relacionadas con el sueño, las personas idearon teorías para iluminar el turbio e incomprendido reino del sueño, algunos de los cuales persisten en la actualidad.

Seguramente habrás escuchado más de una de estas afirmaciones, pero quizás no conozcas la ciencia que hay detrás de estos mitos del sueño.

Ocho horas de sueño por noche

La verdad es que la cantidad de tiempo necesario de sueño puede variar en cada persona, la mayoría se encuentra en un rango que abarca entre 6,5 a 9 horas por noches. Una investigación1 muestra que dormir menos de 5 horas todas las noches está relacionado con el estrés y la depresión; dormir menos de 6 o más de 9 horas aumenta el riesgo de síndrome metabólico.

Los terrores nocturnos y las pesadillas son lo mismo

En el pasado, se solía asumir que los terrores nocturnos y pesadillas eran lo mismo, pero en realidad, difieren sustancialmente2. Si bien las pesadillas ocasionales son una experiencia casi universal, los verdaderos terrores nocturnos son mucho más raros, ya que afectan a sólo el 1 por ciento de los adultos y hasta al 6 por ciento de los niños. Con frecuencia una intensa pesadilla se recuerda, alguien que experimenta un terror nocturno no recordará el episodio posteriormente.

Las siestas te hacer ser improductivo

Una investigación muestra que las mini siestas con una duración entre 7 a 10 minutos, pueden aumentar el estado de alerta. Se considera que entre 20 a 30 minutos esta el punto ideal de duración de una siesta3; sin embargo se debe tener en consideración el momento del día en que se toma la siesta. Lo más recomendable es a primeras horas de la tarde ya que no interrumpe el sueño nocturno.

Sólo se sueña durante un sueño profundo

Se trata de una afirmación desacertada ya que es en el la fase de sueño ligero, conocida como la fase de movimiento ocular rápido (REM, por sus siglas en inglés) cuando se producen los sueños. Dormir es un proceso que incluye varias fases y se ha comprobado que todas son vitales para el bienestar de la persona, y que las etapas del sueño ocurren en cierta secuencia por una razón. La ciencia muestra4 que el sueño de onda lenta aumenta la memoria y el aprendizaje, especialmente cuando sigue el sueño REM.

Se necesita dormir menos a medida que se envejece

Si bien los adultos mayores duermen menos, en promedio, que los adultos jóvenes, la edad no disminuye la necesidad de dormir. Una investigación5 muestra que los cambios en el cerebro, y no una menor necesidad de dormir, en realidad causan cambios a los patrones de sueño relacionados con la edad como el sueño fragmentado, dormir menos y despertarse demasiado temprano en la mañana.

El alcohol te ayuda a dormir

Una copa de dormir parece una forma relajada de terminar el día; sin embargo, numerosos estudios6 muestran que el alcohol interrumpe los patrones de sueño, lo que contribuye a un sueño inquieto y de mala calidad e incluso puede provocar despertares nocturnos. Los médicos aconsejan tomar con moderación y evitar el consumo de alcohol antes de acostarse.

Dormir boca abajo es perjudicial

Se responsabilizan a esta posición de muchos perjuicios, desde dolores en el cuello causados ​​por una posición anormal de la cabeza, hasta la aparición de arrugas faciales causadas por la presión de la almohada, algo que la ciencia ha desacreditado7. No existe ninguna evidencia de que dormir boca abajo provoque algún daño; de hecho, el caso contrario, dormir boca arriba, se ha encontrado como un contribuyente crucial en los ronquidos y la apnea del sueño.

La mayoría de las personas en algún momento experimentan parálisis del sueño

Los mitos acerca de la parálisis del sueño son comunes, ya que la condición no se entiende bien. Parece aterrador, y con razón: durante la parálisis del sueño, la persona no puede moverse ni hablar durante varios minutos. Puede ir acompañado de alucinaciones y pánico, y está relacionado con problemas de salud como la narcolepsia y la hipertensión. Afortunadamente, la mayoría de la gente no tendrá un episodio. La parálisis del sueño ocurre en menos del  8 por ciento de la población general8, aunque en las personas diagnosticadas con trastornos psiquiátricos, es casi cinco veces más común.

Referencias:

1.- Beneficial Effects of Appropriate Sleep Duration on Depressive Symptoms and Perceived Stress Severity in a Healthy Population in Korea. Korean Journal of Familiy Medicine, 2018. DOI: 10.4082/kjfm.2018.39.1.57

2.- Night Terrors and Parasomnias. Patient, 2015. https://patient.info/doctor/night-terrors-and-parasomnias

3.- Benefits of napping in healthy adults: impact of nap length, time of day, age, and experience with napping. Journal of Sleep Research, 2009. DOI: 10.1111/j.1365-2869.2008.00718.x

4.- Vocabulary learning benefits from REM after slow-wave sleep. Neurobiology of Learning and Memory, 2017. https://doi.org/10.1016/j.nlm.2017.07.001

5.- Sleep is related to neuron numbers in the ventrolateral preoptic/intermediate nucleus in older adults with and without Alzheimer’s disease. Brain, 2014. https://doi.org/10.1093/brain/awu222

6.- Sleep, Sleepiness, and Alcohol Use. National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism. https://pubs.niaaa.nih.gov/publications/arh25-2/101-109.htm

7.- Effect of sleep position on perceived facial aging. Dermatology Surgery, 2013. DOI: 10.1111/dsu.12266

8.- Lifetime prevalence rates of sleep paralysis: A systematic review. Sleep Medicine Reviews, 2011. https://doi.org/10.1016/j.smrv.2011.01.007

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