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Los resultados de un estudio realizado por científicos de la Universidad de Yale, sugieren que enfermedades como el lupus sistémico y la diabetes tipo 1, pueden ser ocasionadas por bacterias en el intestino delgado que viajan a otras partes del cuerpo; los investigadores además encontraron que estas enfermedades pueden ser prevenidas o incluso suprimidas, con  antibióticos y vacunas específicamente diseñados  para destruir estas bacterias.

Utilizando un modelo de ratón, el equipo de investigadores analizó concretamente una bacteria llamada Enterococcus gallinarum, que puede viajar más allá del intestino hasta el bazo, los ganglios linfáticos y el hígado.

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El equipo encontró que cuando esta bacteria viajaba más allá del intestino, provocó una respuesta autoinmune en los ratones.

Los investigadores pudieron replicar este mecanismo utilizando células humanas cultivadas de hígado, y también encontraron que E. gallinarum estaba presente en el hígado de las personas que tienen enfermedad autoinmune.

Para prevenir esta respuesta autoinmune, los investigadores crearon una vacuna y un antibiótico para atacar a la bacteria E. gallinarum.

Las vacunas le dan un impulso al sistema inmune a responder contra un patógeno invasor, para que en ataques futuros, el cuerpo esté preparado para combatirlo.

Los antibióticos interfieren con la capacidad de las bacterias de reproducirse, por lo que eliminan la infección antes de que tenga tiempo de volverse demasiado peligrosa. Los resultados revelaron que tanto la vacuna como el antibiótico redujeron el efecto de  E. gallinarum en el sistema inmune de los ratones.

Los investigadores no pudieron confirmar cómo la bacteria viaja desde el intestino a otros órganos en pacientes con enfermedades autoinmunes, pero sospechan que una barrera intestinal alterada puede ser responsable.

El Dr. Martin Kriegel, profesor en la Facultad de Medicina de Yale y autor principal del estudio, sospecha que la bacteria puede llegar otras partes del cuerpo, después de ingresar al torrente sanguíneo a través de esta barrera deteriorada. Al respecto, comenta: “Encontramos signos de una barrera intestinal alterada en pacientes y detectamos ADN de la misma bacteria que se encuentra en ratones dentro del tejido hepático de estos pacientes autoinmunes.”

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Los autores del estudio no ocultan su emoción ante los resultados obtenidos; aunque sólo fueron capaces de suprimir la respuesta autoinmune en ratones. Sin embargo, los investigadores demostraron que la bacteria E. gallinarum induce las mismas vías estimuladoras en las células hepáticas humanas en los platos de cultivo.

El equipo está trabajando para desarrollar una prueba estandarizada para esta bacteria y otras asociadas con enfermedades crónicas.

Referencia: Translocation of a gut pathobiont drives autoimmunity in mice and humans. Science, 2018. DOI: 10.1126/science.aar7201

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