La privacidad de las transacciones con criptomonedas es uno de los elementos preferidos por los delincuentes al momento de cometer actos ilícitos, ya que de esta forma pueden eludir la mirada de las autoridades para financiar actos terroristas, robar fondos de las carteras de los usuarios y lavar dinero, entre otros delitos.

No nos debería extrañar entonces que las autoridades de diversos países y sus legisladores quieran ‘echar mano’ a estos activos y regularles a fin de mantener controles más estrictos y evitar estos delitos.

Pese a ello, en otras oportunidades hemos indicado que la mayoría de los delitos en el mundo no se financian con criptomonedas, sino con dinero fiat, lo que quiere decir que más allá de las evidentes preocupaciones por las actividades delictivas con los criptoactivos, no existe evidencia que los delitos hayan aumentado gracias a su uso.

Lavando dinero con Bitcoins en Brasil

Cuando se habla de delitos relacionados a las criptomonedas, por lo general el discurso va dirigido en tono amenazante por parte de un funcionario estatal a un ciudadano común, sin embargo, las criptomonedas también pueden tentar a los corruptos, y ese es precisamente lo que ha ocurrido en Brasil.

En concreto, la policía de Río de Janeiro ha desmantelado un esquema de lavado de dinero operado por funcionarios estatales, en el cual fueron desviados fondos del suministro de prisiones para posteriormente comprar Bitcoins.

En este sentido, las autoridades notaron una manipulación en el presupuesto de suministro de alimentos de las prisiones, descubriendo finalmente que US$ 22,4 millones fueron desviados, con los que solo una pequeña parte de esta cantidad de invirtió en la criptomoneda.

La información se conoció a través de la prensa local, quien informó sobre 28 órdenes de arrestos que fueron emitidas por las autoridades, y con las cuales han sido detenidas 7 personas hasta el momento. Entre los funcionarios que están bajo orden de las autoridades destaca el ex jefe de la policía Marcelo Martins y el ex director del sistema penitenciario estatal, Cesar Monteiro.

La prensa ha dicho además que el ex gobernador de Río de Janeiro, Sergio Cabral, fue el director del esquema. Este personaje está en prisión desde 2017, cumpliendo una condena de 14 años por corrupción y lavado de dinero.