Cerebro Muerte

La determinación del momento de la muerte es médica y éticamente un desafío. En este sentido, un equipo internacional de científicos realizó un estudio cuyos resultados brindan información sobre la neurobiología de la muerte.

Los hallazgos sugieren que es posible que, transcurridos unos minutos después de que el resto del cuerpo haya dejado de mostrar signos de vida, todavía puede haber conciencia, lo que aumenta la posibilidad de que durante hasta cinco minutos, el proceso de terminación cerebral pueda revertirse.

Para llegar estas conclusiones, los investigadores realizaron un exhaustivo seguimiento de las señales eléctricas en los cerebros de nueve personas mientras morían. Cada uno de los pacientes, ubicados en Berlín y Cincinnati, sufrieron lesiones cerebrales fatales y tenían órdenes de “no resucitar”.

Los expertos esperaban que, al implantar electrodos en los cerebros de los sujetos de prueba, podrían descubrir el momento y los mecanismos implicados en los eventos que se suscitan durante el proceso de muerte.

Descubrieron que incluso cinco minutos después de que el corazón de una persona deja de latir, sus células cerebrales o neuronas, aún puede funcionar. Pero una ola de “depresión expansiva” marcó el momento en que estas neuronas se apagaban antes de su irreversible muerte final.

Las células mueren cuando la sangre deja de fluir, privándolas del oxígeno que necesitan como combustible para funcionar. Cuando esto sucede, las células del cerebro recurren a las reservas de energía durante unos minutos antes de sofocarse por completo.

Este proceso, conocido como propagación de la despolarización o expansión de la depresión, está marcado por la hiperactividad en las neuronas, seguida de un silencio repentino.

Sin embargo, los investigadores encontraron que este silencio sólo marca la cuenta regresiva final hasta la muerte y puede revertirse por un período; exactamente cuánto tiempo, sigue siendo un tema abierto al debate.

Una última “ola” de depresión diseminada parece marcar el punto en el que las neuronas funcionan por última vez, aunque el equipo de investigación advirtió que aún puede ser un marcador poco confiable para la muerte verdadera.

El Dr. Jed Hartings de la Facultad de Medicina de la Universidad de la Universidad de Cincinnati y miembro del equipo de investigación indicó: “Nunca hemos tenido un método para diagnosticar la muerte cerebral, y no tenemos una manera de estar seguros cuando se pierde toda la capacidad de conciencia”.

Los autores del estudio creen que los hallazgos pueden ser útiles en el desarrollo de estrategias que complementen los esfuerzos de restablecer la circulación en pacientes que han sufrido paro cardíaco o accidente cerebrovascular. También, agregan una pieza de evidencia al debate sobre la donación de órganos después de la muerte cardíaca, donde una persona es declarada muerta entre dos y diez minutos después de que el corazón deja de latir.

Referencia: Terminal spreading depolarization and electrical silence in death of human cerebral cortex. Annals of Neurology, 2018. DOI: 10.1002/ana.25147

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