Elefante Clave Cancer

Los elefantes no contraen cáncer. Esta enfermedad, que ha cobrado millones de vidas humanas, en buena medida sigue siendo un enigma para los científicos modernos y los expertos en salud.

Un estudio realizado por científicos de la Universidad de Utah en Estados Unidos, encontró que los elefantes tienen genes especiales que pueden reparar el ADN mutado. El hallazgo podría allanar el camino al desarrollo de nuevos enfoques para tratar la enfermedad en humanos, que comparten una versión similar de estos genes, aunque en un número mucho menor.

Los investigadores examinaron los genes que los humanos comparten con una variedad de animales, e hicieron una serie de hallazgos que podrían conducir a nuevos tratamientos para una serie de condiciones.

Para el estudio, los científicos se enfocaron en los genes ubicados en las llamadas regiones no codificantes del genoma de los mamíferos, que constituyen el 98 por ciento de todo el ADN. El papel de estas regiones no codificadoras en la salud y la enfermedad sigue sin estar claro.

El equipo buscó a través de estas regiones de ADN en los genomas de elefantes, murciélagos, orcas, delfines, ratas topo lampiñas y ardillas terrestres, para identificar secciones que han evolucionado rápidamente, lo que origina algunos de sus rasgos únicos.

En el caso específico de los elefantes, en el año 2015, el Dr. Joshua Schiffman, coautor de esta reciente investigación, descubrió que tienen 20 copias de un gen llamado p53, cuya actividad detiene  la formación de tumores, el cimiento del cáncer. Los humanos poseemos sólo una copia de este gen.

Luego de someterlas a radiación, los investigadores descubrieron que las células inmunes de los elefantes reparan rápidamente el ADN dañado, un proceso crucial para evitar el desarrollo del cáncer.

El investigador Elliott Ferris, bioinformático en el laboratorio Gregg en la Universidad de Utah y coautor del estudio, comentó: “Aprovechamos los rasgos extremos en diferentes especies para descubrir regiones no codificadoras en el genoma humano que probablemente tengan un papel importante en la salud y la enfermedad.”

Los autores del estudio expresan que este método permitirá a los científicos descubrir nuevos potenciales tratamientos para el tratamiento de muchas  enfermedades mediante el estudio del reino animal.

Por ejemplo, una mutación en los genes de los murciélagos que provoca sus orejas puntiagudas, puede conducir a una deformidad conocida como oído de Stahl en los humanos. Otra mutación en un gen que está relacionado con el desarrollo de las alas del murciélago puede provocar la fusión de los dedos en las personas.

Los genes que permiten a los delfines y las orcas adaptarse a entornos de alta presión, podrían ayudarnos a comprender los trastornos de la coagulación de la sangre, mientras que el ADN de las ardillas relacionadas con la coloración de la piel, puede esclarecer el desarrollo del albinismo. Los genes de rata topo lampiña vinculados al desarrollo del ojo, podrían proporcionar información sobre nuestra comprensión del glaucoma.

Referencia: Accelerated Evolution in Distinctive Species Reveals Candidate Elements for Clinically Relevant Traits, Including Mutation and Cancer Resistance. Cell Reports, 2018. DOI: https://doi.org/10.1016/j.celrep.2018.02.008

Más en TekCrispy