Aguantar Ganas Orinar

En la edad adulta, todos hemos dominado el arte de aguantar las ganas de orinar, pero eso no significa que sea una buena idea. Por lo general, aguantarte en una sola instancia no tiene consecuencias a largo plazo; sin embargo, si haces de esta práctica un hábito, te expones a desarrollar una serie de perjuicios para tu salud.

Entre las primeras consecuencias que origina aguantarse las ganas de orinar se encuentra el estiramiento de la vejiga.

La vejiga humana promedio sólo puede contener un poco más de 400 mililitros de líquido; una persona promedio ingiere cerca de 2 litros de líquido al día, lo que implica que, incluso estirando la vejiga hasta su capacidad máxima, necesitarás orinar más de cuatro veces al día, aunque los médicos en realidad aconsejan ir a orinar entre ocho y diez veces al día.

Nuestros recuerdos de la infancia afectan nuestra salud a largo plazo

Al forzar la vejiga a retener más líquido de lo normal, puede estirarse, lo que puede sonar como un beneficio, pero en realidad no es saludable ya que la debilita. A largo plazo, este debilitamiento puede provocar incontinencia, es decir, ser incapaz de controlar el flujo de orina a voluntad.

Uno de los efectos más comunes generados por aguantar las ganas de orinar, es la acumulación de bacterias, que pueden provocar infecciones en el tracto urinario. Tan común es, que casi la mitad de todas las mujeres, ha tenido una infección de este tipo, al menos una vez un su vida.

El no vaciar regularmente la vejiga, hace que se torne en un caldo de cultivo para las bacterias que pueden eventualmente provocar infecciones, y una vez establecidas, suelen servir de fundamento para originar complicaciones como:

Cistitis intersticial, una afección consecuencia de una infección bacteriana que provoca inflamación de la vejiga. Los síntomas incluyen dolor en la pelvis y frecuentes ganas de orinar, que pueden llegar a alcanzar 60 veces al día.

Cálculos renales, también llamados piedras en los riñones, son cristales sólidos formados en el riñón. Muchas personas no saben que tienen cálculos renales hasta que tienen una micción dolorosa que es sanguinolenta y puede estar acompañada de náuseas. Dependiendo de cuán grande sea el cálculo renal, es posible que se requiera hospitalización y tratamiento.

Estas bacterias viven cientos de metros bajo tierra, sin agua o luz solar

Insuficiencia renal, una enfermedad que se distingue por la incapacidad de los riñones a filtrar las toxinas y los desechos de la sangre; entre sus síntomas se encuentra la aparición de hematomas, heces con sangre y cambios en el estado de ánimo. La insuficiencia renal requiere de atención médica, llegando a ser necesaria la realización de diálisis o incluso un trasplante, si la infección es grave.

Estas complicaciones, además de ser molestas y dolorosas, pueden llegar a representar una amenaza seria para la salud e incluso atentar contra la vida misma, pueden ser evitadas con simplemente ir al baño con regularidad; así que piénsalo dos veces antes de considerar aguantarte las ganas de orinar.

Referencia: Recurrent Urinary Tract Infections Management in Women. Sultan Qaboos University Medical Journal, 2013. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3749018/

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