La Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos de los Estados Unidos (CFTC), dio luz verde a sus trabajadores para que pudieran invertir en criptomonedas, según una nota del organismo.

El abogado Daniel Davis perteneciente a la agencia, informo la posibilidad a través de una nota a principios de mes, debido a las numerosas consultas de los empleados sobre si estaban autorizados o no a realizar inversiones en estos activos digitales. A pesar de esto, aunque los trabajadores pueden comerciar con las criptomonedas, les está prohibido valerse de información interna, obtenida de sus trabajos, para realizar estas inversiones.

Por otra parte un portavoz del presidente de la CFTC dijo a la agencia de noticias Bloomberg, que los empleados no pueden investigar, ni participar en acciones regulatorias relacionadas con las criptomonedas de su propiedad debido al “conflicto de intereses”.

En la nota, el abogado Daniel Davis también hace énfasis en la actuación ética que deben tener los trabajadores con respecto a este tipo de inversiones.

“En este entorno, la situación es propicia para que el público cuestione la ética personal de los empleados que participan en transacciones de criptomoneda. Tengan en cuenta que deben esforzarse para evitar cualquier acción que cree la apariencia de que está violando la ley o los estándares del gobierno o la comisión”.

Sin embargo, hay otros expertos legales que no están de acuerdo con la decisión. Angela Walch, profesora de derecho asociado con especialización en dinero digital y estabilidad financiera,  calificó la decisión de “alucinante” y dijo que la decisión “podría sesgar absolutamente sus decisiones regulatorias”.

Richard Painter, abogado de valores y ex abogado de ética de la Casa Blanca, dijo que las criptomonedas son más similares a los futuros que los productos básicos y la CFTC por tanto no deberían permitir a sus trabajadores invertir en ellas.

Del otro lado de la opinión, la profesora de derecho de la Universidad de Washington, Kathleen Clark, agrego que la medida tiene sentido, ya que las criptomonedas se clasifican actualmente como productos básicos y los “estándares de ética actuales parecen ser lo suficientemente generales como para cubrirlo”.