Proxima Centauri Erupcion E1519751829842

Utilizando datos del instrumento de observación espacial ALMA (Atacama Large Milimeter / Submillimeter Array), ubicado en Chile, los astrónomos descubrieron que el día 24 de marzo de 2017, estalló una erupción estelar gigante en Proxima Centauri, la estrella más cercana a nuestro Sol. Este hallazgo plantea dudas sobre la habitabilidad del recientemente descubierto planeta Proxima b.

Las erupciones estelares ocurren cuando un cambio en el campo magnético de la estrella acelera los electrones a velocidades cercanas a las de la luz, los cuales interactúan con el plasma altamente cargado que compone la mayor parte de la estrella, causando una erupción que produce una emisión en todo el espectro electromagnético.

Proxima Centauri, también llamada Alpha Centauri C, es una pequeña estrella de baja masa clasificada como enana roja, que se encuentra ubicada en la constelación de Centaurus a unos 4,25 años luz del Sol.

En el momento de mayor intensidad, la recientemente detectada llamarada estelar fue 10 veces más brillante que las llamaradas más grandes de nuestro Sol, cuando se observó a longitudes de onda similares. La bengala incrementó el brillo de Proxima Centauri unas 1.000 veces durante 10 segundos.

Esto fue precedido por una llamarada de menor intensidad; en conjunto, todo el evento tuvo una duración de menos de dos minutos.

El brillo de Proxima Centauri según lo observado por ALMA durante los dos minutos del evento el 24 de marzo de 2017

Aunque se podría pensar que 10 segundos es algo irrelevante, la intensidad de la explosión estelar fue tan enérgica y poderosa, que es probable que haya evaporado cualquier atmósfera u océano y esterilizado la superficie del recientemente descubierto exoplaneta Proxima b, que se encuentra a aproximadamente 7,5 millones de kilómetros de distancia de la estrella que orbita.

La Tierra orbita al Sol a una distancia de unos 150 millones de kilómetros, una distancia que nos pone dentro de la zona habitable de nuestra estrella; pero para una estrella fría como Proxima Centauri, su zona habitable está más cerca.

Esto significa que para Proxima b, su distancia orbital es casi 22 veces más cerca de Proxima Centauri, que la distancia de la Tierra con respecto del Sol. Orbitando tan cerca de una estrella que es capaz de emitir llamaradas diez veces más poderosa que la mayor que  nuestro Sol puede generar, es el equivalente a sentarse dentro de la zona de explosión de un arma nuclear.

Aunque los astrónomos no conocen con precisión dónde se encontraba Proxima b al momento de la explosión, indudablemente recibió una gran cantidad de radiación producto del evento.

Al respecto, la astrónomo y astrofísica Meredith MacGregor, del Departamento de Magnetismo Terrestre en el Instituto para la Ciencia Carnegie y miembro del equipo de investigadores que realizó el hallazgo, comentó:

Fue como si el exoplaneta (Proxima b) hubiera recibido 4.000 veces más radiación que las llamaradas solares que recibe el planeta Tierra.

Este fenómeno indica que la habitabilidad puede implicar más que sólo estar a la distancia correcta de la estrella anfitriona para tener agua líquida y otras condiciones necesarias para soportar formas de vida.

Referencia: Detection of a Millimeter Flare from Proxima Centauri; The Astrophysical Journal Letters, 2018. DOI: https://doi.org/10.3847/2041-8213/aaad6b

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