La policía del país asiático se encuentra realizando una exhaustiva investigación de crímenes vinculados a criptomonedas y, a su vez, preparando a sus miembros con cursos educativos para mejorar su labor.

En la actualidad, las autoridades estarían trabajando sobre cinco casos específicos relacionados con actos delictivos y criptoactivos. Con respecto a la formación de sus oficiales, se trata de cursos orientados a optimizar el combate de delitos informáticos referentes a la moneda digital, como estadas, fraudes y otros.

Al respecto, Mohamad Fuzi Harun, inspector general del organismo de seguridad, no profundizó en detalles específicos, pero afirmó:

“El director del Departamento de Delitos Comerciales, Amar Singh Ishar Singh, se encuentra enviando a sus hombres a cursos para mejorar sus habilidades en la investigación de crímenes cibernéticos. También, estamos asistiendo a cursos con el Banco Negara para comprender mejor cómo funciona el delito y lidiar con él. Es un nuevo tipo de delito”.

Por otro lado, el funcionario policial tampoco suministró información específica relacionada con las víctimas de los hurtos de criptomonedas.

Cabe destacar que, hoy en día, en el país asiático existen cuatro operadores de intercambio, incluidos Luno y Pinkexc de Londres.

En enero de este año, Datuk Seri Johari Abdul Ghani, viceministro de Finanzas del país, afirmó que el gobierno no estaba implementando algún plan para prohibir el comercio de divisas digital y que tal prohibición no era lo mejor para Malasia, ya que “obstaculizaría el desarrollo y las innovaciones en las industrias financieras y financieras”.

Lejos de prohibirlo y penalizarlo, como en otros países de la región, todo esto denota el interés de Malasia en implementar el uso de la moneda digital. De hecho, actualmente, la nación cuenta con uno de los regímenes más amigables con la criptografía en Asia. Incluso, los expertos de la industria ubican el comercio promedio de Bitcoin y otras criptomonedas en el país en un conservador monto de $20 millones.