Ico Scam Estafa Fallidas

Reportes indican que el 46% de las ICOs presentadas en 2017 solo fueron parte de una estafa. Se estima que estos proyectos lograron recolectar unos 104 millones de dólares y simplemente se fueron con el dinero, lo que aumenta la poca confiabilidad que de hecho los inversores más experimentados tienen frente a las ICO.

ICO (Initial Coin Offering) es un mecanismo que se emplea para recaudar fondos que tendrán como fin el desarrollo de un nuevo protocolo, cuya última etapa debería ser la creación de una nueva criptomoneda.

Como su nombre en español lo indica, se trata de una Oferta Inicial de Moneda y así como podría ser un proyecto prometedor, que lleve un curso natural y se materialice, finalmente, en una criptomoneda, también podría ser el método perfecto para tomar dinero ajeno sin ofrecer nada a cambio. Puedes consultar qué es un token para comprender mejor las ICOs.

[irp posts=”2736″ name=”Claves para evaluar inversiones en ICOs”]

Las cifras son cada vez más alarmantes

Cada vez que aparece una nueva ICO, a la par, existe mucha suspicacia a su alrededor: no es nada descabellado pensar que puede tratarse de una excusa para robar mucho dinero a expensas de la ilusión de los inversores.

De 902 ICOs del año pasado, 142 murieron en la etapa de recaudación de dinero, otras 276 han seguido los pasos hasta la fecha. Por otra parte, se espera que otras 113 están a punto de considerarse como fallidas, porque sus desarrolladores poco a poco han abandonado a la comunidad, grande o pequeña, que se ha creado en torno a ellas.

Según algunos datos expresados en NewsBitcoins, la forma en que los creadores de las ICOs lograron desaparecer se basa en la falta de actualización de sus redes sociales, la cancelación de su página web y la no comunicación con los inversionistas.

Otros proyectos, como el de Telegram y su ICO, han obtenido la increíble cifra de 850 millones de dólares, pero la reputación de la firma ha logrado infundir confianza en los inversores.

Algunos proyectos ni siquiera lograron levantar a una cantidad considerable de inversores, por lo que no necesariamente esas ICOs resultaron en estafa, simplemente no tuvieron éxito, sobre todo aquellas que nunca dieron mayores detalles del proyecto y que no fueron de fiar desde un principio. Sin embargo, en otros casos similares, muchas personas lograron invertir en algo que nunca fue seguro (menos de lo habitual). De esas 531 que fallaron el año pasado y algunas en lo que va de 2018 han logrado obtener unos 233 millones de dólares.

Lo que se perfila para 2018 no es muy alentador. Se espera que las estafas y las ICOs poco confiables sigan apareciendo y desapareciendo (con dinero en los “bolsillos”) así como si nada.