Sangre

En estudios anteriores se pudo demostrar que la transfusión de sangre de ratones jóvenes a ratones viejos, mejoró su memoria y capacidad de aprendizaje, lo que proporcionó un enfoque emocionante para rejuvenecer el cerebro envejecido. Sin embargo  los mecanismos moleculares que median en el efecto renovador neurogénico siguen siendo difíciles de identificar.

Orientados en profundizar en la compresión de este enfoque, un grupo de investigadores de la Universidad de California en San Francisco (UCSF) realizó un estudio que consistió en una técnica llamada parabiosis, la cual implica conectar quirúrgicamente los sistemas circulatorios de ratones de diferentes edades, descubriendo que algunos elementos contenidos en la sangre de los ejemplares jóvenes estimulan la actividad de la proteína Tet2 en las células cerebrales.

Después del procedimiento, los investigadores encontraron que en los individuos mayores habían aumentado los niveles de la enzima Tet2 en el hipocampo, la parte del cerebro asociada con el aprendizaje y la memoria. Tet2 es una enzima conocida como un regulador epigenético, responsable del control de la expresión génica para promover la regeneración cerebral.

Los investigadores teorizaron que la pérdida de esta enzima podría ser en parte responsable del declive cognitivo relacionado con la edad, lo cual es consistente con los resultados del experimento. Todo esto sugiere que las infusiones de sangre podrían ayudar a prevenir el deterioro cognitivo y la pérdida de memoria a medida que envejecemos.

A fin de comprobar sus sospechas, los científicos realizaron un experimento, bloqueando la actividad de esta proteína en ratones de 3 meses de edad, con la ayuda de moléculas de ARN especialmente sintetizadas. Como consecuencia, los animales posteriormente tuvieron un número reducido de neuronas en el hipocampo, y mostraron resultados deficientes en las pruebas cognitivas realizadas posteriormente.

Finalmente, los científicos diseñaron un virus artificial que fue capaz de penetrar en las células del hipocampo y aumentar la síntesis de Tet2 en ratones adultos. Una vez inoculados en ratones de seis meses de edad, se pudo evidenciar un aumento en la actividad reguladora de su genoma, lo que estimuló el desarrollo de nuevas neuronas. El aumento en las funciones cognitivas no fue tan sustancial como su degradación en el estudio anterior, pero se encontraron resultados realmente promisorios.

En referencia a los resultados obtenidos, el Dr. Saúl Villeda, catedrático de anatomía en la UCSF y autor principal del estudio, comentó: “Este hallazgo es emocionante en muchos niveles; en este estudio, encontramos que la expresión de la proteína Tet2, es capaz de revertir la disminución regenerativa y mejorar algunas funciones cognitivas en el cerebro del ratón adulto”.

No está claro exactamente cómo los niveles de Tet2 impulsan la mejora del aprendizaje y la memoria en el cerebro del ratón, y mucho menos si tendrá un efecto similar en los seres humanos; sin embargo, en teoría, este descubrimiento podría conducir a nuevas terapias para mantener una función cerebral saludable en la vejez.

Referencia: Tet2 Rescues Age-Related Regenerative Decline and Enhances Cognitive Function in the Adult Mouse Brain; Cell Reports 2018. Doi.org/10.1016/j.celrep.2018.02.001