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Un grupo de entusiastas por el Bitcoin se encuentra organizando protestas, entre otras acciones, para manifestarse públicamente a favor la abolición de la BitLicense, un conjunto de normas y reglamentos que aplican a las empresas que deseen realizar operaciones comerciales con monedas digitales.

La normativa en cuestión, que fue aprobada en Nueva York en junio de 2015, ha provocado que muchas compañías del rubro hayan dejado de ofrecer sus servicios en la ciudad. Si bien su aplicación hace que las operaciones comerciales con criptomonedas sean legales, debido a su implementación, la urbe se ha convertido en un territorio poco amigable para el ecosistema de monedas de este tipo, generando reclamos por los altos costos de la licencia y por diversas restricciones para las pequeñas y medianas empresas que buscan crecer.

En general, entre las empresas que han abandonado la ciudad, existe la sensación general de que la BitLicense representa la postura contraria a la que debería asumir el gobierno con respecto al ecosistema de monedas digitales. La medida de imposición obligatoria de la licencia para todos los negocios que capitalizaran más de 100 dólares diarios en criptomonedas termina, entonces, por aislar a la ciudad, sus habitantes y al sector financiero de las bondades de la moneda digital.

Según las cifras oficiales, desde el lanzamiento de la BitLicense hasta la actualidad, solo existen 12 empresas que se han hecho acreedoras de ella, un número bastante bajo, tomando en cuenta que la licencia obligatoria fue implementada hace más de tres años.

Por ende, debido a la situación, el grupo de manifestantes ha creado la página web abolishthebitlicense.org, en la que ofrecen información relacionada con la propuesta, que también piensan llevar ante concejales y organismos respectivos. Igualmente, se detalla la programación de actividades a realizar, la mayoría dirigidas a sensibilizar a las personas sobre la necesidad de esta iniciativa, con la intención de mostrar a las autoridades su rechazo hacia la BitLicense en el marco del derecho a protestar de forma pacífica.

Además de Nueva York, el grupo de entusiastas se encuentra organizando protestas y otras acciones en ciudades como Detroit, Sacramento y Honolulú (Hawaii), poniendo en evidencia el rechazo existente hacia la BitLicense.