Prueba Autismo

El trastorno del espectro autista (TEA) es una condición neurológica complicada causada por una variedad de factores de riesgo que interactúan de maneras que todavía no son comprendidas a plenitud. Sus síntomas son muy variados, incluyendo desde problemas con la interacción social hasta incapacidad para hablar o procesar sensaciones normalmente.

Esta complejidad se extiende hasta la forma en que se diagnostica; los niños pueden comenzar a mostrar signos visibles de autismo a los 18 meses de edad; sin embargo, no existe una sola prueba médica que pueda diagnosticar la condición, y con frecuencia lleva años confirmar un caso sospechoso, retrasando potencialmente el tratamiento.

Una nueva investigación realizada por científicos de la Universidad de Warwick en Reino Unido, podría proporcionar uno de los primeros pasos necesarios para desarrollar una prueba de sangre y orina capaz de detectar el autismo con precisión.

Para el estudio, los investigadores incorporaron a 38 niños (29 niños, 9 niñas) con edades comprendidas entre 5 y 12 años que fueron diagnosticados con TEA y un grupo control de 31 niños (23 niños, 9 niñas) con desarrollo neurológico típico. A todos los participantes se les tomaron muestras de sangre y de orina para su análisis.

Los investigadores evidenciaron diferencias químicas entre los dos grupos. Encontraron que los niños con TEA tenían niveles más altos del marcador de oxidación ditirosina y ciertos compuestos modificados llamados productos finales de glicación avanzada (AGE, por sus siglas en inglés), que son proteínas o grasas que han sido alteradas por el contacto con la glucosa.

Contando con la colaboración de especialistas de la Universidad de Birmingham, los investigadores de Warwick desarrollaron algoritmos de inteligencia artificial, para que en base a estos marcadores, se pudiera distinguir a los sujetos con TEA. El resultado fue una prueba de diagnóstico que se perfila mejor que cualquier otro método existente.

El algoritmo mostró una precisión de 90 por ciento para la identificación de casos de niños con autismo y un 87 por ciento de precisión para los casos de niños con un desarrollo neurológico típico.

La Dra. Naila Rabbani, bióloga de la Universidad de Warwick y autora principal del estudio, indicó:

Esperamos que nuestra prueba mejore la precisión del diagnóstico de TEA del 60 a 70 por ciento logrado actualmente por expertos en trastornos neurológicos, hasta aproximadamente el 90 por ciento de precisión.

Además de formar la base de una prueba de diagnóstico, los investigadores creen que sus hallazgos sugieren que la acumulación de AGEs y la oxidación, pueden ayudar a explicar los síntomas asociados con el autismo.

Los autores de la investigación manifestaron que planean repetir el estudio con otros grupos de niños, incluida la evaluación de si el examen puede identificar autismo en niños menores de 5 años.

Además, los investigadores señalaron que la prueba está patentada y que están explorando opciones de socios comerciales para lograr un mayor desarrollo y avanzar hacia la aprobación regulatoria y la disponibilidad clínica.