Azucar Ciclo Adictivo

Parece claro que cuando se trata de la ingesta de azúcar, chocolate y otras golosinas, hay algo en el cerebro que pierde el control. Algunas personas consumen alimentos azucarados de maneras que no son saludables, esto a pesar de tener pleno conocimiento de que esa conducta genera consecuencias perjudiciales para su salud. Precisamente, este comportamiento se explica por las reacciones del azúcar en nuestro cerebro.

Un estudio sugiere que el azúcar debería considerarse una sustancia adictiva, e incluso podría estar a la par de las drogas abusivas, como la cocaína. El autor principal de la investigación James J. DiNicolantonio, expresó al respecto:

El consumo de azúcar produce efectos similares a los de la cocaína, alterando el estado de ánimo, posiblemente a través de su capacidad para inducir recompensas y placer, lo que lleva a ingerir más azúcar.

Cuando comemos alimentos que contienen mucha azúcar, se libera una gran cantidad de dopamina en un área del cerebro llamada Nucleo de Accumbens, un sitio primario que media el comportamiento de recompensa, y que se cree que está directamente involucrado en el refuerzo y las conductas adictivas.

El azúcar y otras comidas chatarra, debido a su poderoso efecto sobre los centros de recompensa del cerebro, funcionan de manera similar a las drogas de abuso como la cocaína y la nicotina.

Los mismos centros cerebrales exactos están en juego. Las personas que tienen una cierta predisposición a la adicción se vuelven dependientes a estos alimentos y pierden el control sobre su consumo.

La ingesta frecuente y en grandes cantidades de comestibles azucarados, como el chocolate, bebidas gaseosas, golosinas, entre muchas otras, hace que los receptores de dopamina comiencen a regular negativamente. Eso significa que la próxima vez que se ingiera estos “alimentos” su efecto de recompensa se atenuará, por lo que será necesario consumir más para compensar la merma y obtener el mismo nivel de recompensa, creando un círculo vicioso, el llamado ciclo adictivo de la azúcar.

Básicamente esta es la manera en que el azúcar y otras comidas chatarra “secuestran” la química del cerebro para incrementar su deseo y comer más.