Instrumentos Quirurgicos

Una investigación realizada por científicos del Colegio Universitario de Londres (UCL), sugiere que la patología beta amiloide podría ser transmitida por instrumentos neuroquirúrgicos contaminados.

La afirmación surge luego de que un equipo de investigadores examinara los registros médicos de cuatro personas que presentaron hemorragias cerebrales causadas por la acumulación de beta amiloide en los vasos sanguíneos del cerebro.

Todavía no hay evidencia de que la diseminación de estas proteínas de una persona a otra pueda provocar la enfermedad de Alzheimer en sí misma; pero sugiere que los instrumentos contaminados pueden conducir a un tipo de trastorno hemorrágico cerebral raro y potencialmente mortal.

Las personas que tienen la enfermedad de Alzheimer generalmente tienen placas de proteínas amiloideas adhesivas en sus cerebros. Pero cuando el amiloide se acumula en los vasos sanguíneos del cerebro, puede debilitarlos al punto de que se filtren o exploten. Esta condición, llamada angiopatía amiloide cerebral (CAA, por sus siglas en inglés), generalmente no se desarrolla hasta que las personas llegan a los sesenta o más.

Los investigadores buscaron en el archivo de patología del Hospital Nacional de Neurología y Neurocirugía los materiales de biopsias y autopsias de pacientes adultos jóvenes con la patología CAA confirmada.

Se identificaron cuatro casos, tres de ellos tenían entre 30 y 57 años, todos los cuales habían experimentado hemorragias cerebrales causadas por depósitos de amiloide en los vasos sanguíneos del cerebro.

Los investigadores descubrieron que las cuatro personas se habían sometido a neurocirugía dos o tres décadas antes, mientras eran niños o adolescentes, lo que aumenta la posibilidad de que la deposición de la proteína beta amiloide sea transmisible a través de instrumentos neuroquirúrgicos de manera similar a las proteínas priónicas implicadas en las demencias priónicas como la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob.

El autor principal del estudio, Dr. Sebastian Brandner, profesor de neuropatología en el Departamento de Enfermedades Neurodegenarativas del UCL, explicó:

Hemos encontrado nueva evidencia de que la patología beta amiloide puede ser transmisible. Esto no significa que la enfermedad de Alzheimer se puede transmitir, ya que no encontramos ninguna cantidad significativa de proteína tau patológica, que es la otra proteína distintiva de la enfermedad de Alzheimer.

Los investigadores señalan que sus observaciones se relacionan con procedimientos neuroquirúrgicos realizados hace mucho tiempo. Aunque la posibilidad de transmisión de proteínas patológicas es poco frecuente, debe tenerse en cuenta en las revisiones de las prácticas de esterilización y seguridad para los procedimientos quirúrgicos.

Debido a que este estudio fue pequeño y retrospectivo, los autores de la investigación esperan que sus hallazgos estimulen a otros a explorar más profundamente estos planteamientos.