Más allá de los tintes políticos, el gobierno ruso ha sido conocido por su postura variante ante el auge de las criptomonedas, no solo contra su comercio, sino en lo que se refiere al tema de los mineros. La minería de estos activos ha sido incluida en el proyecto de ley para las criptomonedas del país, con diversos funcionarios proponiendo que los mineros declaren impuestos sobre sus ganancias por esta actividad.

Sin embargo, cuando se trata de las instalaciones secretas de un gobierno tan influyente en la política mundial como el de Rusia, disponer de estos espacios para actividades personales puede ser considerado un delito desde todo punto de vista.

Precisamente eso es lo que ha ocurrido en la ciudad rusa de Sarov, donde varios científicos que trabajaban en una instalación nuclear secreta fueron arrestados por las autoridades luego de que presuntamente fuesen encontrados minando Bitcoins en el superordenador de la instalación. Según lo expresado por el Centro Nuclear Federal:

Hubo un intento no autorizado de utilizar las instalaciones informáticas para fines privados, incluida la llamada minería.

Según un reporte ofrecido por BBC News, el superordenador que se utilizó para la minería alertó a las autoridades en el preciso momento en el que los científicos intentaron conectarse a Internet. En este sentido, los científicos arrestados fueron puestos a la orden del Servicio Federal de Seguridad (FSB), sin embargo, no está claro cuáles son los cargos impuestos.

Si tenemos en cuenta la forma en que estos científicos fueron capturados minando bitcoins, bien se puede catalogar su acción de ‘ingenua’, ya que, a pesar de que utilizar un superordenador para tal fin es una buena idea, hacerlo desde una instalación nuclear secreta de Rusia no lo es tanto.

Según sugieren los informes, el superordenador en cuestión es una máquina de alta potencia, con capacidad de 1 petaflop, que le permite ejecutar 1.000 trillones de cálculos por segundo. Sin embargo, no debería estar conectado a Internet, lo cual fue crucial para atrapar a los científicos en su intento de hacer dinero con el hardware del gobierno, en una instalación que produjo la primera bomba nuclear de la Unión Soviética.