En algún momento de la última semana, tanto VISA como Mastercard decidieron reclasificar las adquisiciones de Bitcoin como ‘adelantos en efectivo’, en lugar de identificarlos como  compras.

Un portavoz de Mastercard explica:

“En las últimas semanas, hemos aclarado a los adquirentes, o al banco del comerciante, el código de categoría  que se utilizará para este tipo de transacciones (compras de criptomonedas). Esto proporciona una vista consistente de tales compras tanto para comerciantes como para emisores”

La decisión es interesante, ya que la mayoría de las instituciones financieras tradicionales todavía se ríen de la perspectiva de que Bitcoin sea una moneda viable. Ahora, sin embargo, VISA y Mastercard no tienen problemas para clasificarlo como tal, por el simple hecho de pagar algunas tarifas considerables.

Por supuesto, las tarifas no son uniformes, pero la compra de Bitcoins en Coinbase a través de una tarjeta de crédito VISA o Mastercard ahora conlleva un cargo adicional del 5%, además de la tarifa de transacción del 4% ya existente.

¿Qué es un avance de efectivo?

Un anticipo de efectivo en su tarjeta de crédito es una cantidad de efectivo prestado contra su límite de crédito. Es como retirar dinero del cajero automático con su tarjeta de débito, excepto que el efectivo proviene de su límite de crédito, lo que significa que debe devolverlo con intereses.

Además, los adelantos en efectivo generalmente no tienen el beneficio de tener un período de gracia sin intereses. Por el contrario, comienzan a acumular intereses de inmediato, y ese interés a menudo se combina diariamente. Peor aún, las tasas de interés generalmente son más altas en adelantos en efectivo que en compras, a veces más del 25,99%.

En lugar de impedir abiertamente que los clientes adquieran Bitcoin, VISA y Mastercard simplemente buscan aumentar sus propios rendimientos, a la vez que exponen a sus clientes a una mayor pérdida financiera.

La decisión de las compañías también puede interpretarse como un juego de poder contra un mercado de criptomonedas cada vez más popular, que interrumpe activamente a las instituciones financieras tradicionales.

La definición de los reguladores de lo que realmente es Bitcoin ahora debe ser reexaminada. El Servicio de Rentas Internas trata la criptomoneda dominante como propiedad imponible, mientras que las compañías de tarjetas de crédito ahora clasifican como en línea con el efectivo retirado de un cajero automático.