Proteina Que Mejor La Eficacia De Las Vacunas

La inmunoterapia, un enfoque que aprovecha las defensas naturales del cuerpo para combatir el cáncer, es una de las áreas de investigación más prometedoras en la batalla contra la mortal enfermedad. Esta perspectiva se ve potenciada aún más con el nuevo y emocionante avance reportado por científicos de la Universidad de Stanford, quienes han demostrado que una sola inyección de agentes inmunoestimulantes puede eliminar los tumores rápidamente en ratones; los resultados obtenidos han sido tan notables, que ya se están realizando ensayos clínicos en humanos.

A pesar de que nuestro sistema inmune se activa automáticamente cuando detecta la presencia de cáncer, las células cancerosas son bastante eficientes para evadir la acción inmunitaria, lo cual ha dado origen a diferentes propuestas que si bien han mostrado un grado importante de efectividad, también han revelado importantes limitaciones.

Se sabe que nuestras células inmunes son capaces de eliminar las células cancerosas, pero la naturaleza escurridiza de éstas hace que el sistema inmune pierda eficacia. Lo que los investigadores encontraron es una forma de impulsar y fortificar la acción inmune mediante la inyección de una mezcla de dos agentes inmunoestimulantes directamente en los tumores.

La técnica implica la inyección de dosis muy bajas de cada uno de estos agentes en el tumor; uno es una cadena corta de ADN llamada oligonucleótido CpG, que estimula un receptor activador en la superficie de las células T. El otro se une a ese mismo receptor y amplifica la respuesta de las células T para matar el tumor.

Lo mejor de este enfoque es que no se detiene en el sitio de la inyección. El equipo descubrió que algunas de estas células T activadas, además de ejercer su acción en el tumor, salen en busca de otros tumores en el cuerpo, encontrándolos y destruyéndolos.

En un experimento en el que ratones de laboratorio tenían tumores de linfoma trasplantados en dos sitios separados en sus cuerpos, al inyectar los agentes inmunoestimulantes, se observó la regresión no sólo de ese tumor, sino también del segundo tumor, sobre el cual no se había realizado acción alguna. Al respecto, los investigadores señalan que para descubrir los mecanismos exactos detrás del comportamiento de búsqueda de tumores de las células T requerirá de más estudios.

Los autores expresaron que el tratamiento supero todas las expectativas; 87 de los 90 ratones tratados se curaron y los pocos que no lo hicieron en el primer intento, en una segunda oportunidad presentaron un retroceso en sus tumores. Estos resultados se observaron en ratones con tumores de mama, colon y melanoma.

Debido a los notables y sorprendentes resultados observados con este tratamiento, los investigadores están reclutando a pacientes humanos para que participen en los próximos ensayos clínicos. Alrededor de 15 personas con linfoma de bajo grado participarán en estas pruebas, y si los resultados son los esperados, esto podría dar soporte a la realización de nuevos ensayos en pacientes que padecen otros tipos de cáncer.

Al referirse al alcance de la investigación, el Dr. Ronald Levy, profesor de oncología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford y autor principal del estudio, comentó: “No creo que haya un límite para el tipo de tumor que potencialmente podríamos tratar, siempre y cuando haya sido infiltrado por el sistema inmune.”